Cáritas Diocesana de Sigüenza-Guadalajara ha puesto en marcha este 14 de julio la campaña “Caseros Solidarios”, una iniciativa diseñada para facilitar un hogar a familias de la provincia que, aun teniendo ingresos para pagar una renta, sufren para acceder al mercado inmobiliario. El objetivo es tender puentes entre personas en proceso de inclusión y propietarios de viviendas que dudan a la hora de alquilar por miedo a posibles conflictos.

La organización eclesiástica aclara que no actúa como avalista económico ni entra a valorar o fijar el precio del contrato, el cual se cierra exclusivamente entre dueño e inquilino. Su labor es estrictamente social: la entidad aporta el conocimiento previo que tiene de las familias, acompaña a ambas partes durante la vigencia del alquiler y ofrece mediación directa para resolver cualquier dificultad que pueda surgir, aportando así la seguridad que muchos arrendadores demandan.
Hemeroteca y evolución
La barrera de acceso a la vivienda en la provincia no es un problema reciente. El archivo histórico de Liberal de Castilla ha documentado durante los últimos años cómo la falta de oferta, combinada con la exigencia de avales bancarios o nóminas muy altas, expulsa del mercado residencial a decenas de familias trabajadoras en Guadalajara y el Corredor del Henares.
En este contexto de tensión inmobiliaria, “Caseros Solidarios” no surge como un proyecto aislado, sino como la evolución natural de los programas de exclusión residencial que Cáritas lleva años desarrollando. La campaña busca superar los prejuicios del mercado local y consolidar la idea de que una vivienda estable es el pilar fundamental para mantener el empleo, asegurar la escolarización de los menores y evitar el riesgo de exclusión en la provincia. Los propietarios interesados en contar con este respaldo social ya pueden contactar con la delegación diocesana para sumarse al proyecto.

