El Ayuntamiento de Brihuega ha entregado cartas adaptadas al sistema braille a la mayoría de los restaurantes y bares del municipio. Esta iniciativa, desarrollada junto a la ONCE y el Comisionado de Accesibilidad de Castilla-La Mancha, permite a las personas con discapacidad visual consultar la oferta gastronómica local de forma completamente autónoma. La entrega oficial de estos menús se llevó a cabo el pasado jueves en el Salón de Actos del consistorio.
El alcalde de la localidad, Luis Viejo, ha enmarcado esta acción dentro de una estrategia estructurada para convertir a Brihuega en un referente de inclusión en la provincia de Guadalajara. Según explicó durante el acto, el objetivo es facilitar el día a día de los vecinos y mejorar el servicio que la hostelería ofrece a los visitantes. En esta línea, el concejal de Accesibilidad y Agenda Urbana, Marcos Pacheco, recordó que la medida forma parte de un Plan Municipal de Accesibilidad transversal.

El apoyo institucional a nivel autonómico estuvo representado por José Luis Escudero, comisionado de Accesibilidad, quien destacó el papel de Brihuega como municipio ejemplar en el proceso de elaboración de la futura Ley de Accesibilidad Universal de Castilla-La Mancha. Por su parte, el presidente del Consejo Territorial de la ONCE, José Martínez, incidió en que este sencillo gesto supone libertad e igualdad de oportunidades reales para las personas ciegas.
Más allá del sector gastronómico, la inclusión llegará también al evento turístico más multitudinario de la comarca. Durante la presentación, Escudero anunció que los cuatro conciertos del Festival de la Lavanda contarán este año, por primera vez, con un sistema de bucles magnéticos. Esta tecnología mejorará notablemente la experiencia sonora de los asistentes con discapacidad auditiva que utilicen audífonos o implantes cocleares.
El largo recorrido hacia la eliminación de barreras
El repaso a la hemeroteca local sobre el desarrollo urbanístico y social de Brihuega refleja un esfuerzo continuado por adaptar el municipio a todas las realidades ciudadanas. La entrega de estas cartas en braille en la hostelería es el paso más reciente de una trayectoria municipal que comenzó con la intervención en las infraestructuras físicas.
Anteriormente, el municipio ya fue pionero al implantar la «Hora Silenciosa» en diversos espacios turísticos municipales, una medida orientada a facilitar las visitas de personas con hipersensibilidad sensorial. A esto se suma el trabajo documentado del Ayuntamiento en la redacción de proyectos para la eliminación progresiva de barreras arquitectónicas en las empedradas calles del casco histórico y en el acceso a los edificios públicos. Toda esta evolución consolida un modelo de gestión que entiende el turismo y la convivencia alcarreña desde la accesibilidad universal.

