Guadalajara volvió anoche a rendir culto a la palabra. A las 22:00 horas, el Palacio del Infantado abrió sus puertas para una nueva edición de «Versos a Medianoche», la cita poética más veterana del verano alcarreño, que alcanzó ya su XXXIII edición dentro del ciclo de Veranos Culturales 2026 organizado por el Ayuntamiento. La lluvia obligó a trasladar la cita del Patio de los Leones al zaguán del Palacio, donde los versos y la música resonaron con un eco de mayor lirismo, y donde más de 200 personas disfrutaron de la velada.
El recital estuvo conducido, un año más, por Carmen Niño, poeta y voz habitual de esta cita, coordinadora desde 2022 del Ágora de la Poesía y autora de libros como La vendedora de sueños, ya en su quinta edición, y El libro que no quería morir, con el que obtuvo el Premio Nacional Chivas Art en 2005. Bajo su presentación, un grupo de poetas locales —entre jóvenes promesas y voces veteranas de la escena alcarreña— compartió versos propios en una noche que combinó literatura, cercanía y ese punto de magia que da recitar al raso, entre los muros históricos del Infantado.
Para abrir el acto, se recordaron las palabras de José Antonio Ochaita, poeta al que Versos a Medianoche rinde homenaje desde sus orígenes. Para clausurarlo, la propia Carmen Niño leyó el poema que J.A. Suárez de Puga —que quiso asistir, aunque finalmente no le fue posible— le dedicó a ella, en recuerdo de esta cita con los poemas.

Los poetas invitados en esta edición fueron María Ángeles Novella, Saúl Arranz, Florencio Expósito, Esther Bargach, Ramón Rebollo, Enrique García, Xavier de Tusalle, Ana Yela, Vicente Orallo, Sergio Santiago, Jorge Dot y Aixa Valfiguer, con edades comprendidas entre los 18 y los 88 años, un dato curioso que refleja el carácter intergeneracional de esta cita con la poesía. La música corrió a cargo de Jesús Ángel Yela, Javier Jiménez y Manuel Fuentes, que acompañaron los versos con sus acordes durante toda la velada.
El concejal de Cultura, Javier Toquero, destacó la solidez de esta cita en el calendario cultural de la ciudad: «Versos a Medianoche es ya una tradición asentada en el calendario cultural de Guadalajara, una cita que año tras año demuestra que la poesía sigue teniendo un lugar propio en el corazón de los vecinos». El edil quiso subrayar también el valor del escenario elegido: «El Infantado es, sin duda, uno de los rincones más especiales de nuestra ciudad, y convertirlo en el altar de la palabra durante una noche es todo un privilegio para quienes participan y para quienes nos acompañan». Toquero aprovechó además para poner en valor la programación estival: «Con esta nueva edición seguimos apostando por unos Veranos Culturales 2026 vivos, diversos y accesibles a todos los vecinos, en los que la poesía, la música y las artes escénicas conviven en los espacios más emblemáticos de Guadalajara».
El recital nació hace más de tres décadas como homenaje al poeta José Antonio Ochaita, y a lo largo de las décadas pasó por distintos escenarios de la ciudad —la Plaza del Carmen, el Mercado de Abastos y, en los últimos años, el propio Palacio del Infantado— sin perder nunca su esencia: la poesía hecha por y para los vecinos de Guadalajara. En ediciones recientes reunió a cerca de un centenar de asistentes y a más de una decena de poetas sobre el escenario, con trece poetas que participaron en la edición de 2024, cuando el recital tuvo que competir incluso con una semifinal de la Eurocopa y aun así llenó el patio del Infantado. El cartel de esta edición fue obra del ilustrador Fernando Benito, con una estética de acuarela que evocó el ambiente de tertulia nocturna característico de la cita.

