La trigésimo novena edición de la Competición Provincial de Juegos y Deportes Tradicionales arrancará el próximo 5 de julio y recorrerá cinco localidades conquenses hasta el 2 de agosto. La Diputación de Cuenca ha estructurado este circuito estival con paradas en Horcajo de Santiago, Las Pedroñeras, Huete, Motilla del Palancar y la capital de la provincia para garantizar la continuidad de las prácticas deportivas autóctonas del medio rural.
El calendario concentra las pruebas durante cinco domingos consecutivos. Tras el inicio en Horcajo de Santiago, los lanzamientos se trasladarán a Las Pedroñeras el 12 de julio, continuarán en Huete el día 19, pasarán por Motilla del Palancar el 26 y finalizarán en la ciudad de Cuenca el 2 de agosto. Cada jornada funcionará de manera independiente y sin una fase final conjunta, lo que facilita que los jugadores puedan inscribirse libremente en cualquiera de las sedes programadas sin depender de clasificaciones previas.

El diputado de Deportes, Abel Fresneda, junto a los técnicos Juan Ignacio Lillo y Alberto Lumbreras, ha cuantificado la participación en una media de 90 personas por prueba, sumando casi cuatro centenares de inscripciones en total. Fresneda ha justificado la organización del evento como una vía práctica para que las nuevas generaciones asimilen estas disciplinas y para propiciar un contacto directo entre diferentes grupos de edad en las plazas y pistas de los pueblos.
El programa oficial abarca el tiro de barra, el tiro de reja, el boleo, el tángano, la billa, la calva, la petanca y los bolos conquenses, estructurados en divisiones absoluta, veteranos y femenina. Como novedad técnica para esta edición, el boleo y la calva estrenan nuevas categorías competitivas. La edad mínima para lanzar se fija en los 14 años, aunque los ayuntamientos anfitriones podrán habilitar competiciones infantiles a partir de los 10 años bajo autorización. Asimismo, la parada del 26 de julio en Motilla del Palancar incluirá una jornada adaptada para deportistas con discapacidad física.
La revisión del archivo reciente de Liberal de Castilla refleja que la Diputación lleva varias temporadas ajustando el formato de este circuito para evitar la desaparición paulatina de estos deportes, un fenómeno de abandono que ya es irreversible en otras provincias del país. En las coberturas de la edición anterior ya se constató la urgencia de flexibilizar los reglamentos para frenar el envejecimiento de las plantillas de jugadores. La actual incorporación de nuevas divisiones en modalidades como el boleo responde precisamente a esa necesidad de relevo generacional, consolidando un proceso de adaptación que busca afianzar estas jornadas como una competición deportiva reglada y menos como una simple exhibición.

