Sergio Navarro, ingeniero industrial de 29 años nacido en Iniesta (Cuenca), acaba de ser incluido en la edición 2026 de la lista Forbes 30 Under 30 España. La publicación económica distingue su labor como consejero delegado y cofundador de Domoblock, una plataforma tecnológica creada en 2021 que permite a pequeños ahorradores entrar en operaciones inmobiliarias profesionales desde 200 euros mediante el uso de tecnología blockchain.
La compañía gestiona un modelo completamente digital que elimina los intermediarios bancarios tradicionales. Navarro impulsó la idea durante su etapa formativa al detectar la barrera de entrada que sufrían los ciudadanos frente a los grandes fondos de inversión. Hasta la fecha, su plataforma ha canalizado más de 52 millones de euros, aglutinando a 3.500 inversores activos dentro de una comunidad que ya supera los 10.000 usuarios registrados.

La empresa se diferencia en el mercado por ejecutar los proyectos de manera integral, asumiendo el control directo de los activos y las obras de rehabilitación. Han estructurado 67 operaciones que arrojan una rentabilidad media histórica del 15 por ciento, lo que se traduce en 1,5 millones de euros devueltos en intereses a los participantes. Además, han reintroducido en el mercado más de cien viviendas reposicionadas en ciudades como Madrid, Zaragoza, Alicante y València, con el objetivo de alcanzar los 300 inmuebles en 2027 y preparar su salto hacia el mercado de Miami.
El balance económico de la firma refleja esta expansión territorial, pasando de cerrar una ronda de inversión de 275.000 euros en 2024 a facturar 1,5 millones de euros en 2025, con previsiones de alcanzar los 3 millones este año. «Trabajamos para acercar la inversión inmobiliaria profesional a más personas. Esta historia demuestra que las buenas ideas pueden surgir desde cualquier lugar cuando hay visión y equipo», señala el emprendedor conquense sobre su incorporación a un listado donde figuran los creadores de empresas tecnológicas de alcance global.
Este hito empresarial conecta directamente con las recientes radiografías publicadas por Liberal de Castilla durante el último año sobre la retención de talento joven en la provincia. A finales de 2025, documentamos el balance de los nuevos programas de aceleración para startups impulsados desde la capital conquense, diseñados precisamente para evitar que los ingenieros locales tengan que trasladar sus sedes fiscales a otras autonomías. La trayectoria de Navarro, cuyo proyecto tuvo que buscar cobijo inicial en la aceleradora valenciana Lanzadera para poder escalar su modelo de negocio, evidencia la evolución de este ecosistema. Refleja cómo la falta de estructuras de capital riesgo en etapas tempranas dentro de Castilla-La Mancha sigue empujando a los fundadores locales hacia polos periféricos, aunque sus casos de éxito terminen demostrando la viabilidad del talento originario de municipios rurales como Iniesta.

