El inicio de las obras de emergencia en el Fuerte de San Francisco de Guadalajara evidencia el grave estado de conservación del conjunto patrimonial. Alfonso Esteban, segundo teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, ha asegurado este lunes que la intervención de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha es la consecuencia directa de años de inacción autonómica frente a los reiterados requerimientos del Ayuntamiento.
Los trabajos, que ejecutará la empresa pública Tragsa y que no precisan de licencia municipal debido a su carácter de urgencia, se centrarán en apuntalar y proteger el claustro, el cuerpo de guardia y varias naves. Esteban ha recalcado que no se trata del esperado proyecto de rehabilitación integral, sino de intervenciones de auxilio destinadas a evitar daños estructurales mayores. El Consistorio ya había documentado y alertado de esta situación mediante expedientes de inspección de edificios (IEE), advirtiendo que la falta de respuesta pondría en riesgo la futura viabilidad del recinto.

A pesar de las discrepancias políticas, el equipo de Gobierno local ha ofrecido su colaboración. A lo largo de esta semana, brigadas municipales participarán en el traslado de maquinaria dentro de las naves para facilitar los trabajos previos. Sin embargo, el edil ha recordado que la administración regional aún no ha iniciado los procedimientos de realojo a los que está obligada por sentencia judicial, exigiendo información inmediata al respecto.
En paralelo a las obras, la Policía Local ha resuelto la presencia de tres jóvenes que pernoctaban en el recinto con algunos enseres. Tras un seguimiento del caso, los agentes han gestionado una salida dialogada y voluntaria, derivando a estas personas al Albergue Betania sin que haya llegado a consolidarse ningún asentamiento permanente.
Por otro lado, y con la mirada puesta en el crecimiento de la ciudad, el Ayuntamiento ha presentado enmiendas al Plan de Desarrollo de la Red de Transporte de Energía Eléctrica 2026-2030. Alfonso Esteban ha defendido esta iniciativa como un paso clave para garantizar el suministro necesario en el desarrollo industrial y residencial de Guadalajara, lamentando que los grupos de la oposición rechazaran respaldar la propuesta en el último Pleno municipal.
El enfrentamiento por el estado del Fuerte de San Francisco es una constante en la hemeroteca reciente de Guadalajara. Durante el último año, el pulso institucional entre el Ayuntamiento y la Junta de Comunidades por el cumplimiento de la sentencia que obliga al Ejecutivo regional a rehabilitar este espacio ha acaparado el debate político local. Estas obras de emergencia marcan un nuevo episodio en la trayectoria de un complejo histórico que lleva años esperando pasar del deterioro progresivo a la recuperación definitiva, confirmando los peores presagios que los técnicos municipales llevaban meses documentando en sus informes de inspección.

