El Ayuntamiento de Guadalajara y la Asociación Planeta Migrante mantienen activo el dispositivo de ayuda humanitaria en la planta sótano del Centro Municipal Integrado (CMI) Eduardo Guitián. Tras los devastadores terremotos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio, la capital alcarreña ha logrado reunir durante el último fin de semana 557 cajas con material logístico destinado a las zonas damnificadas.
El operativo local cuenta con el respaldo de más de 60 voluntarios dedicados a recoger y clasificar las aportaciones vecinales. Luis Alfredo Sequera, presidente de Planeta Migrante, ha confirmado que la campaña continuará durante los próximos días en las mismas instalaciones. Los organizadores piden a la ciudadanía priorizar la entrega de alimentos no perecederos, medicamentos y artículos de higiene, dejando en un segundo plano la donación de otro tipo de enseres.

Asistencia psicológica para los vecinos afectados
La respuesta estructurada desde el Ayuntamiento y la asociación va más allá del envío de material físico. En colaboración con Cruz Roja y las concejalías de Bienestar Social y Participación Ciudadana, el punto del CMI también centraliza el apoyo psicológico. Hasta la fecha, los equipos han atendido más de 70 llamadas de ciudadanos venezolanos residentes en Guadalajara que buscan información sobre la situación de sus familiares en el país sudamericano.
Ante la rápida movilización, la alcaldesa ha agradecido públicamente el esfuerzo conjunto de vecinos, voluntarios y empresas, destacando que el municipio vuelve a demostrar una solidaridad ejemplar frente a una tragedia de esta escala.
Evolución de la red de apoyo en la provincia
El despliegue actual en el CMI Eduardo Guitián consolida la infraestructura social de la ciudad para gestionar emergencias humanitarias. Tal y como documenta el archivo de Liberal de Castilla a lo largo del último año, la presencia y consolidación de colectivos como Planeta Migrante ha transformado profundamente la manera en que Guadalajara articula su tejido solidario.
Lo que en años anteriores se perfilaba como una red de asistencia enfocada en la acogida básica y el asesoramiento administrativo para la integración local, ha evolucionado hacia una estructura de respuesta integral. Esta madurez organizativa es la que permite hoy coordinar no solo envíos logísticos masivos a nivel internacional a través de ONG, sino también ofrecer contención psicológica directa a los vecinos de la provincia que viven el impacto de la crisis a miles de kilómetros de distancia.

