Las comandancias de la Guardia Civil en Cuenca y Guadalajara cuentan desde hoy con diez nuevos agentes en prácticas, asignados a partes iguales entre ambas provincias. Esta incorporación destaca por la llegada de cuatro mujeres —dos en cada territorio—, lo que sitúa la cuota femenina en el 40% de los nuevos efectivos locales. Todos los alumnos proceden de la Academia de Guardias de Baeza y del Colegio ‘Duque de Ahumada’ ubicado en Valdemoro.
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha oficializado a nivel autonómico la llegada de esta nueva promoción, que aporta un total de 251 efectivos a las cinco provincias de la región. Durante el acto, Sabrido ha incidido en que la comunidad mantiene unos índices de criminalidad casi diez puntos por debajo de la media nacional. Asimismo, ha subrayado el compromiso de los agentes con el servicio público como pieza esencial para garantizar el bienestar social.

Esta etapa de prácticas tiene como objetivo que los componentes de la 131ª y 172ª promoción adquieran experiencia operativa sobre el terreno antes de alcanzar su empleo definitivo. El coronel jefe interino de la II Zona, Jesús Manuel Rodrigo, ha recordado a los alumnos que su formación no termina en la academia, sino que continúa forjándose en cada patrulla y en cada intervención diaria. En el reparto autonómico, Toledo absorbe la mayor parte del contingente con 141 agentes, seguida de Ciudad Real con 52 y Albacete con 48.
La estabilización de plantillas en zonas despobladas
El archivo reciente de Liberal de Castilla muestra cómo la cobertura de vacantes en los cuarteles ha sido un tema prioritario en la agenda de Cuenca y Guadalajara a lo largo del último año. Las publicaciones sobre seguridad ciudadana en ambas provincias evidencian recurrentemente la necesidad de reforzar los puestos rurales. En estos territorios, la fuerte dispersión geográfica exige a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado un esfuerzo logístico constante para cubrir todos los municipios.
La llegada de estos diez agentes en prácticas se alinea con la evolución de esa demanda histórica para consolidar las plantillas en las comandancias locales. Este movimiento organizativo se respalda con la reciente aprobación de la Oferta Pública de Empleo para 2026, que inyectará 3.321 plazas de nuevo ingreso a la Guardia Civil en todo el país. Esta cifra representa la mayor convocatoria de los últimos quince años y busca garantizar una presencia policial sostenida frente al reto demográfico castellanomanchego.

