La Guardia Civil de Cuenca ha procedido a la investigación de seis personas —cinco hombres y una mujer de entre 30 y 35 años— por presuntos delitos contra la salud pública al comercializar estupefacientes en locales abiertos al público. La actuación, llevada a cabo el 29 de junio de 2026 por el Destacamento de Fiscal y Fronteras, comenzó tras detectarse una máquina expendedora que ofrecía cogollos de marihuana, hachís sólido y vapeadores cannábicos a pie de calle.

A raíz de este hallazgo, los investigadores localizaron dos tiendas del tipo ‘grow-shop’ en zonas muy céntricas de la capital que vendían estos mismos productos de forma ilegal. En un operativo simultáneo para registrar ambos locales, los agentes se incautaron de 5,5 kilogramos de cogollos de marihuana envasados en blíster, 350 gramos de hachís, 38 gramos de resina y múltiples cigarrillos y vapeadores con contenido cannábico. Varios de los investigados ya contaban con antecedentes policiales por delitos similares.
El uso de comercios legales como tapadera en la provincia
El camuflaje de la venta y cultivo de sustancias ilícitas tras la fachada de negocios aparentemente regulares no es un fenómeno nuevo en la provincia. Hace un año, en mayo de 2025, un operativo de la Guardia Civil desmanteló en la comarca de la Manchuela conquense una plantación de cannabis que operaba oculta precisamente en el interior de otro establecimiento ‘grow-shop’.
Esta evolución demuestra cómo las redes intentan profesionalizar su actividad, pasando del cultivo clandestino a la venta directa en núcleos urbanos. Aprovechan el vacío legal o la apariencia técnica de estas tiendas especializadas, e incluso automatizan la venta mediante máquinas expendedoras, buscando normalizar la distribución de estupefacientes en el centro de las ciudades.

