El Servicio Municipal de Aguas del Ayuntamiento de Cuenca ha culminado con éxito la reparación de la tubería del Paseo del Huécar que provocó el corte de suministro en el barrio de Villa Román. Desde las 15:00 horas de este jueves, el flujo hídrico funciona a pleno rendimiento, lo que está permitiendo llenar de nuevo el depósito de Cerro Molina y recuperar de forma progresiva los niveles de presión óptimos en los hogares de las zonas más altas.

Fin a las medidas de urgencia
El arreglo definitivo de la conducción desactiva el complejo dispositivo de emergencia desplegado por el Consistorio durante las últimas horas para paliar la falta de abastecimiento. La rotura, que presentaba un agujero de 30 centímetros en un tramo de tubería antigua de casi cuatro metros, había obligado a habilitar un bypass de urgencia desde el depósito de San Pedro y a recurrir a camiones cisterna de la Diputación de 30.000 litros para inyectar agua directamente en la red, además de paralizar el riego ordinario de parques y el baldeo de calles en toda la ciudad.
El reto de la modernización hídrica
La superación de esta crisis subraya la fragilidad de las canalizaciones subterráneas de la ciudad, un problema estructural que el archivo de Liberal de Castilla ha puesto de manifiesto de forma recurrente al informar sobre la red hídrica durante el último año. El envejecimiento de los materiales genera una dependencia de las reparaciones urgentes que las autoridades buscan dejar atrás. Esta última avería evidencia la necesidad y viabilidad de los planes municipales anunciados, que proyectan la construcción de un nuevo macrodepósito de 15.000 metros cúbicos. Esta futura inversión será fundamental para duplicar la capacidad de reserva de la Dehesa de Santiago y garantizar que futuras roturas en tuberías históricas no vuelvan a comprometer el suministro en los barrios conquenses.

