“En este primer año desde la remodelación, el Museo ha tenido una gran acogida, tanto entre los nazarenos de Cuenca como entre personas que quizá no son tan cercanas a la Semana Santa. El registro de visitas es superior al de otros años durante el mismo periodo y además han sido 12 meses sin incidencias técnicas ni de ningún tipo. Estamos muy satisfechos y trabajando para seguir en la misma línea”. Es el balance que el presidente de la Junta de Cofradías y del Patronato de la Fundación del Museo de Semana Santa, Jorge Sánchez Albendea, ha hecho con motivo del primer aniversario de la reapertura del Museo, tras su reconfiguración integral y actualización del contenido expositivo.
Desde que el 25 de junio de 2025 el Museo abriera de nuevo sus puertas para mostrar a la ciudad una propuesta que aúna tecnología de vanguardia, sentimiento y fe, por sus salas han pasado cerca de 10.000 visitantes. El grupo más numeroso es el representado por la comunidad nazarena, seguido de cerca por otros perfiles no tan vinculados a la Semana Santa o a la propia Cuenca, así como por turistas del resto de España, especialmente quienes vienen a la ciudad en busca de oferta turística cultural y religiosa.

“El dinamismo del Museo, que se pueda interactuar en muchas de las salas, como en Somos Nazarenos con la parte de las andas en las que te puedes sentir bancero por unos momentos, y la sala Aprende Jugando con el Certificado Nazareno, son algunas de las cosas que más están gustando”, explica Sánchez Albendea. Sin olvidar “la emoción que transmite la narrativa del Museo. Mucha gente sale muy emocionada y así nos lo transmiten, incluso gente que no es especialmente cercana a la fe católica o a la Semana Santa de Cuenca, a la que muchos de los visitantes han conocido por el Museo”, detalla el presidente. En este sentido, la sala Dentro de la Semana Santa es la que se lleva el protagonismo: “La gente sale conmovida”, reconoce el presidente.
Otro de los objetivos del Museo era estimular la revisita del nazareno, algo que en este año también se ha conseguido. “Desde el principio buscábamos que el nazareno se sintiera identificado con su Museo y que quisiera volver, que no fuera cosa de una sola visita. Sabemos que mucha gente vuelve, no solo para traer a amigos o familiares que aún no lo han visto, sino para volver a disfrutarlo ellos. Eso es algo que nos llena de orgullo”, afirma.
El programa de exposiciones temporales ha tenido también mucho que ver en esas revisitas al Museo. Desde el Patronato se ha planteado un programa que vuelve a combinar muestras de hermandades y más centradas en la temática nazarena con la apertura de la sala de exposiciones a los artistas de la ciudad – filosofía que se mantiene desde la apertura del Museo en mayo de 2007 – y el desarrollo de actividades como el Rastrillo Nazareno, la Ruta de los Belenes o el Mercado navideño de dulces de convento. “Nuestra idea es que la sala de exposiciones temporales sea un espacio abierto a la ciudad, como lo ha sido siempre. Y a eso le sumamos la pantalla de la Sala Cuenca, Ciudad Nazarena, en la que estamos haciendo las inauguraciones y que es un lujo, porque permite complementarlas audiovisualmente y bajo la mirada de la pieza extraordinaria que es el Cristo de Marfil”.
El presidente ha querido destacar también que han sido 12 meses de buen funcionamiento del Museo en todos los sentidos, especialmente en el técnico: “Hemos tenido un año sin incidencias, que es algo que con el anterior Museo nos ha dado muchos quebraderos de cabeza y que queríamos solucionar también con la reforma”. En suma, un año en el que la realidad ha superado a las expectativas y que marca el camino por el que seguir trabajando.
Referente e inspiración para otras Semana Santas
Al igual que ya sucedió con la primera apertura, la remodelación del Museo ha vuelto a colocarlo como referente museístico e inspiración para otras Semana Santas. A lo largo de este año han sido varias las juntas directivas de Semana Santas de España que han pasado por el Museo expresamente para inspirarse y sacar adelante sus propios proyectos.
“Destacamos, por ejemplo, las visitas de Murcia y de Ciudad Real”, cuenta el presidente. Ambas directivas “se fueron impresionadas por lo que vieron. Hicimos con ellas una visita muy exhaustiva al Museo, explicándoles los pormenores del proyecto. Tomaron nota de todo, para después estudiar cómo adaptarlo a sus ciudades y a su propio estilo de Semana Santa.
La talla del Divino Maestro refuerza el Espacio Marco Pérez
Coincidiendo con el primer aniversario de la remodelación, el Espacio Marco Pérez se refuerza con la llegada de la talla del Divino Maestro, una de las piezas más emblemáticas y de mayor calidad del imaginero de Fuentelespino de Moya, cedida por la Universidad de Castilla-La Mancha merced al convenio de colaboración suscrito al efecto.
La talla del Divino Maestro ya puede contemplarse en la zona dedicada a la faceta de escultor de Marco Pérez. Se trata de una imagen de 1951, en madera policromada y con unas dimensiones de 183 x 107 cm., en la que Jesús aparece hablando a los doctores en el Templo, en una representación del pasaje bíblico en que, siendo niño, se extravía de la caravana de sus padres para quedarse precisamente hablando con los sabios del Templo y atendiendo a las cosas de su Padre. La talla estaba ubicada en el edificio del Vicerrectorado del Campus de Cuenca de la UCLM.
El presidente del Patronato ha querido destacar muy especialmente esta incorporación, pues se trata “de una pieza especial para los conquenses y que es un privilegio poder exponer en el Museo gracias a la generosidad y la buena disposición de la Universidad de Castilla-La Mancha, siempre tan cercana y comprometida con nuestra Semana Santa”.
Sánchez Albendea ha agradecido a la Universidad la cesión y ha animado a los conquenses a visitar el Espacio Marco Pérez para ver la pieza y celebrar de este modo el aniversario de la reforma que ha vuelto a poner a Cuenca en el epicentro nazareno nacional.

