El vicepresidente primero de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha visitado este miércoles las localidades guadalajareñas de El Pobo de Dueñas y Tierzo para respaldar el mantenimiento de los servicios públicos en el medio rural. Durante su recorrido por el Señorío de Molina, el Ejecutivo autonómico ha inaugurado la escuela infantil ‘El Tomillar’ y ha supervisado las obras de mejora de la carretera autonómica hacia Corduente. El objetivo de estas intervenciones es garantizar infraestructuras básicas que combatan la despoblación, a la vez que se exige al Ministerio de Hacienda una financiación autonómica que cubra los sobrecostes reales de prestar servicios en los pueblos pequeños.

Servicios a coste rural
La nueva escuela infantil de El Pobo de Dueñas, un municipio de menos de cien habitantes, ha supuesto una inversión de 44.000 euros. El recurso se ha instalado en las antiguas escuelas municipales, un edificio que llevaba cerrado más de dos décadas. Este curso, el servicio arranca para atender a un único niño, con la previsión de contar con dos usuarios el próximo año escolar.
En paralelo, el Gobierno regional ha destinado 1,2 millones de euros al acondicionamiento del firme y la señalización en un tramo de diez kilómetros de carretera que une Tierzo y Corduente. Por esta vía, que conecta a dos municipios de 40 y 300 habitantes respectivamente, transitan a diario más de medio millar de vehículos, una cifra que se multiplica con el turismo estival. Ante este escenario, Martínez Guijarro ha subrayado un dato clave para entender el déficit regional: mantener una cartilla sanitaria en Molina de Aragón cuesta cinco veces más que en Guadalajara capital.
Archivo histórico local
A lo largo del último año, la hemeroteca de Liberal de Castilla ha documentado detalladamente la ejecución de la estrategia regional de escolarización de 0 a 3 años y las inversiones en infraestructuras viarias en la provincia. La apertura en El Pobo de Dueñas se suma a los registros de este medio sobre la red de 146 escuelas infantiles creadas en la comunidad, de las cuales un centenar se han priorizado específicamente en zonas despobladas, un movimiento sin precedentes en la región.
Evolución y perspectiva
La puesta en marcha de estas iniciativas refleja un cambio de paradigma en la gestión del reto demográfico en la comarca. Mientras que hace veinte años la tónica habitual era el cierre de colegios por falta de niños, la reapertura de las antiguas instalaciones en El Pobo de Dueñas demuestra un esfuerzo por preparar el terreno para las nuevas familias. Esta recuperación de servicios básicos, sumada a la inyección acumulada de 20 millones de euros en la mejora de 60 kilómetros de carreteras del Señorío de Molina, no solo facilita la movilidad de los vecinos actuales, sino que construye la estructura necesaria para fomentar el desarrollo turístico y asentar nueva población en Guadalajara.

