La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado para este miércoles, 24 de junio de 2026, los avisos por altas temperaturas en diversas comarcas de las provincias de Cuenca y Guadalajara. El episodio de calor, catalogado con un nivel de peligro bajo y una probabilidad de entre el 40% y el 70%, dejará máximas que alcanzarán los 38 grados en las horas centrales del día. La franja de mayor riesgo térmico y exposición solar se concentrará entre las 13:00 y las 20:59 horas en ambas provincias.

Impacto en la provincia de Cuenca
El calor se hará notar con especial intensidad en la Alcarria conquense, donde los termómetros registrarán las temperaturas más altas llegando a los 38 grados. Por su parte, los vecinos de La Mancha conquense experimentarán máximas de 37 grados a lo largo de la tarde.
La Serranía de Cuenca registrará valores algo más suaves, aunque igualmente exigentes y propios de la época estival. En esta zona montañosa, la previsión meteorológica sitúa la temperatura máxima en los 35 grados.
Zonas afectadas en Guadalajara
En la provincia de Guadalajara, la comarca de la Alcarria será el epicentro de este episodio cálido, igualando los 38 grados de máxima previstos para su comarca vecina del sur. Este ascenso térmico generalizado marcará las pautas de la jornada en los municipios de la llanura alcarreña.
Tanto en la Serranía de Guadalajara como en la zona de las Parameras de Molina, el mercurio se quedará en unos 34 grados de máxima. Estas dos zonas de mayor altitud presentarán el mismo nivel de peligro bajo y se verán afectadas en la misma franja horaria que el resto de la provincia.
El registro de Liberal de Castilla
Al revisar el archivo histórico de Liberal de Castilla, se observa que este patrón de temperaturas marca el inicio térmico tradicional en la región durante la última semana de junio. Durante el verano de 2025, las hemerotecas recogen cómo la comarca de la Alcarria, al estar compartida por ambas provincias y presentar una menor altitud, fue consistentemente la «zona cero» de las primeras alertas por calor.
Este comportamiento recurrente demuestra cómo la orografía regional condiciona la entrada de las masas de aire cálido en Castilla-La Mancha. Entender esta evolución térmica permite a los vecinos anticiparse a unos episodios que, año tras año, siguen un mapa de riesgo prácticamente idéntico al iniciar la temporada estival.

