El alcalde de Cuenca, Darío Dolz, ha formalizado este martes la adhesión del municipio a la Alianza de Ciudades contra la Obesidad. Este acuerdo, impulsado por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), busca movilizar a las autoridades locales para reducir las tasas de sobrepeso y prevenir patologías metabólicas, prestando especial atención a la diabetes mellitus tipo 2. Durante la firma del documento, Dolz ha defendido la necesidad de que el Ayuntamiento asuma un papel proactivo frente a este problema de salud pública. La estrategia municipal pasará por promover hábitos de vida saludables en los distintos barrios, facilitando la educación alimentaria y fomentando la práctica regular de ejercicio físico entre los vecinos.

El acto institucional ha contado con la participación de la concejala de Consumo y Salud Pública, Cristina Boza, junto a un equipo de especialistas médicos vinculados al proyecto. La delegación sanitaria ha estado encabezada por el coordinador de la iniciativa en la SEEN, Javier Salvador, y la responsable del Área de Obesidad, Irene Bretón. Junto a ellos ha participado el jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Cuenca (HUCU), asegurando la viabilidad clínica del proyecto en la capital. Esta red nacional, nacida en 2016, plantea implementar acciones concretas en cinco ámbitos clave: información, formación, alimentación, actividad física y desarrollo científico, priorizando siempre la protección de los sectores más vulnerables de la población local.
Evolución de la salud comunitaria en la provincia
La integración de Cuenca en esta alianza médica supone la consolidación de las estrategias de prevención que la ciudad ha intentado estructurar durante el último año. Las iniciativas municipales previas para dinamizar los espacios deportivos al aire libre y promover el envejecimiento activo encuentran ahora un respaldo clínico oficial a través de la metodología de la SEEN. La implicación directa del área de Endocrinología del HUCU en la firma refleja una coordinación madura entre la administración local y el sistema hospitalario conquense. De esta forma, el Ayuntamiento vertebra sus políticas de salud pública sobre directrices científicas claras, trazando una hoja de ruta a largo plazo para mejorar la calidad de vida en la ciudad.

