La música y las artes escénicas volverán a ser el principal motor cultural y económico del verano en la provincia de Cuenca. La Diputación Provincial ha presentado la quinta edición del programa ‘Actuamos en Patrimonio’, un ciclo que entre el 27 de junio y el 29 de agosto llevará una veintena de conciertos a 13 municipios y a los enclaves históricos más emblemáticos de la región. El cartel de este año combina grandes nombres del panorama nacional, como Malú, Funambulista, Sexy Zebras, Celtas Cortos o Henry Méndez, con el tejido cultural de la provincia, dando protagonismo a las agrupaciones musicales de Iniesta, Quintanar del Rey, Belmonte, Villamayor de Santiago y Sisante.
Bajo el lema ‘Dioses de la Tierra’, la programación se divide en tres bloques temáticos inspirados en la mitología y la naturaleza: El Origen, El Flujo y El Equilibrio. El telón se levantará el próximo viernes 27 de junio en el yacimiento romano de Noheda con la voz de Sole Jiménez, y cerrará su periplo provincial el 29 de agosto en El Pedernoso al ritmo de Henry Méndez. Las entradas ya se encuentran disponibles en el portal oficial del evento, combinando actuaciones de pago con otras de acceso gratuito hasta completar los aforos locales.

El presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, ha destacado durante la presentación en los jardines provinciales que esta iniciativa no se limita a los grandes focos urbanos, sino que busca garantizar la igualdad de oportunidades en el medio rural. Las cifras respaldan el impacto directo de esta estrategia en el turismo y la hostelería local: las visitas a los yacimientos arqueológicos de la provincia han experimentado un incremento del 12 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, lo que se traduce en 31.000 visitantes adicionales atraídos por esta simbiosis entre cultura y patrimonio.
La consolidación del circuito patrimonial
Al consultar la hemeroteca de Liberal de Castilla sobre la política cultural de la provincia durante el último año, se evidencia una transformación estructural en la gestión de los espacios históricos. En sus primeras ediciones, los eventos culturales funcionaban de forma aislada, utilizando escenarios puntuales como reclamo turístico independiente.
La principal novedad y ganancia de esta quinta edición es la unificación administrativa y de programación de los tres grandes parques arqueológicos: Segóbriga, Noheda y Ercávica. Compartir por primera vez una gestión integrada bajo el paraguas de la Diputación Provincial permite que el ciclo deje de ser una simple suma de conciertos para convertirse en un circuito consolidado. El público que antes visitaba un único yacimiento ahora es incentivado a recorrer toda la provincia, transformando una oferta de ocio estival en un proyecto integral que retiene al visitante en el territorio conquense y vertebra el desarrollo económico a través del legado histórico.

