La Policía Local de Cuenca ha detectado que casi el 70% de las infracciones de tráfico registradas durante la última semana en los distintos controles de seguridad vial de la ciudad corresponden a la falta de uso del cinturón de seguridad. En concreto, los agentes han formulado 23 denuncias por este motivo, lo que representa exactamente un 69,7% del total de las sanciones emitidas en este periodo.

El balance semanal publicado por el cuerpo policial detalla otras conductas irregulares, aunque con una incidencia notablemente menor en comparación con el cinturón. El resto de infracciones detectadas en las vías conquenses se distribuye de la siguiente manera:
Vehículos que circulaban con la revisión de la ITV caducada (9,1%)
Conductores al volante con el permiso de conducción caducado (9,1%)
Utilización del teléfono móvil durante la conducción (6,1%)
Ausencia o uso incorrecto de los sistemas de retención infantil (3,0%)
Conducción con un permiso que no es válido (3,0%)
Ante estas cifras, la Policía Local incide en que abrocharse el cinturón es un gesto rápido y obligatorio que marca la diferencia a la hora de salvar vidas frente a un impacto. Las autoridades instan a los conductores a mantener la máxima atención en la carretera evitando distracciones, revisar que toda la documentación del vehículo y del conductor esté en regla, y garantizar siempre la seguridad de los menores con sus correspondientes sillas homologadas.
Este patrón de infracciones en los controles preventivos no es un hecho aislado en la capital. Revisando el archivo y la hemeroteca de Liberal de Castilla durante el último año, se confirma que la resistencia a utilizar el cinturón de seguridad es una constante que lidera los balances tras cada campaña específica de vigilancia urbana. Mientras que sanciones como la manipulación del teléfono móvil han mostrado ligeras bajadas tras el endurecimiento de la ley de tráfico y la mayor pérdida de puntos, la omisión del cinturón en trayectos cortos y los descuidos administrativos con la ITV siguen siendo el principal caballo de batalla de los agentes en Cuenca. Esta evolución histórica evidencia que una parte de los conductores locales sigue sufriendo un exceso de confianza al circular por el interior del municipio, subestimando los riesgos viales del entorno urbano.

