Guadalajara ha recibido la llegada del verano este domingo, 21 de junio, con una multitudinaria celebración del Solsticio Folk en sus calles y parques. La jornada ha reunido a cientos de vecinos en torno a la música de raíz, comenzando desde primera hora con un novedoso pasacalles de gigantes. Acompañados por los Gaiteros Mirasierra, el desfile recorrió el tramo que une el Parque de la Concordia con la Ermita de San Roque. Esta actividad matinal despertó el entusiasmo de un público familiar y llenó el centro de la ciudad de ambiente festivo.

Durante la tarde, el relevo lo tomó el Grupo Chambra con un pasacalles dedicado exclusivamente al folclore castellano. La comitiva lució indumentaria tradicional y ejecutó bailes autóctonos en su trayecto desde la céntrica Plaza del Jardinillo hasta el Parque de San Roque. Al caer la noche, el grueso de la programación se trasladó al Parque de Adoratrices, convertido en el gran auditorio al aire libre del evento. El grupo Córdoba Céltica inauguró la velada nocturna con sonidos atlánticos, seguido por la propuesta de fusión con instrumentos tradicionales del Germán Ruiz Quinteto, quienes cerraron la programación musical.
La consolidación de los corredores verdes en la cultura local
Al analizar el archivo de noticias de Liberal de Castilla durante el último año, observamos cómo el Ayuntamiento de Guadalajara ha consolidado de manera definitiva los parques urbanos como eje principal para los festivales de gran formato. A diferencia de años anteriores, donde la programación cultural tendía a concentrarse en las plazas de piedra del casco histórico, el Solsticio Folk demuestra el éxito de trasladar las citas multitudinarias a los pulmones verdes de la ciudad.
La inclusión este año del Parque de la Concordia como punto de partida para los gigantes, sumado a los tradicionales escenarios de San Roque y Adoratrices, evidencia una estrategia clara de expansión. Esta evolución no solo facilita la convivencia vecinal al evitar aglomeraciones en calles estrechas, sino que permite conectar distintos barrios mediante pasacalles. De este modo, la cita musical garantiza su crecimiento futuro y asegura que el folclore llegue a las nuevas generaciones a través de un formato más accesible e integrado en el entorno natural de la capital alcarreña.

