Las casi 400 personas que conforman la plantilla de Ambulancias Cuenca UTE están llamadas a las urnas este lunes y martes para renovar a los 13 miembros de su comité de empresa. El proceso electoral coincide con un momento de transición para el transporte sanitario terrestre en la provincia, a la espera de que la administración regional asigne la gestión de este servicio externalizado a una nueva compañía. En este contexto, Comisiones Obreras (CCOO) aspira a revalidar la mayoría obtenida hace cuatro años, cuando contó con la participación del 85% del censo. El actual presidente y cabeza de lista, José Manuel Solana, destaca el trabajo colectivo realizado durante el último mandato para defender a los profesionales de todas las áreas operativas, desde el personal de urgencias y programado hasta los mecánicos y operadores del centro de gestión de recursos.

El equipo de representación saliente deja marcados los objetivos inmediatos para el nuevo comité, centrados principalmente en exigir a la futura concesionaria la negociación de un convenio colectivo regional que compense la pérdida de poder adquisitivo que sufre la plantilla desde 2023. El sindicato avanza posibles movilizaciones si las empresas no acceden a actualizar las condiciones salariales y laborales. Paralelamente, la plataforma sindical subraya la necesidad de retomar el Plan de Igualdad, pausado por el relevo empresarial, y destaca logros jurídicos recientes, como la sentencia ganada en el Tribunal Supremo que reconoció la prestación por riesgo durante la lactancia a dos trabajadoras de la empresa. Ángel Luis Castellano Bobillo, secretario general de la FSC CCOO Cuenca, recalca que vigilarán el estricto cumplimiento de los pliegos de contratación pública, recurriendo a la Inspección de Trabajo o a la vía judicial si la negociación fracasa.
El bloqueo del convenio regional
La urgencia por retomar el diálogo con las empresas adjudicatarias no surge de la nada, sino que representa la continuación de un prolongado conflicto laboral en el transporte sanitario de Castilla-La Mancha. Tal y como ha documentado la hemeroteca de Liberal de Castilla durante el último año, la paralización del convenio autonómico y la falta de actualización salarial desde 2023 han mantenido al sector en un estado de protesta intermitente. Esta trayectoria histórica permite entender que las actuales elecciones sindicales en Cuenca superan el mero trámite interno para convertirse en la consolidación del equipo que deberá enfrentarse al estancamiento de las condiciones de trabajo. La plantilla busca así blindar sus derechos básicos ante el inminente cambio de patronal, intentando que el modelo de externalización deje de impactar negativamente en el día a día de los trabajadores de la provincia.
