La educación pública y gratuita para niños de 2 a 3 años se extenderá a los municipios de más de 10.000 habitantes el próximo curso, lo que beneficiará directamente a las familias de Cuenca capital y Tarancón. Así lo ha anunciado la delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, durante una visita realizada este viernes a Cañizares junto al presidente de la Diputación Provincial, Álvaro Martínez Chana, y el alcalde de la localidad, Julio César Bodoque. El Gobierno autonómico ha puesto la escuela infantil de este municipio serrano como ejemplo de política útil para fijar población, ya que permite a las familias jóvenes conciliar sin tener que abandonar su residencia en el medio rural.

El centro de Cañizares, que ha requerido una inversión de 180.000 euros, atiende actualmente a nueve menores en un aula unitaria donde el ciclo completo de 0 a 3 años ya es totalmente gratuito. Esta cifra crecerá el próximo curso con la incorporación de dos nuevos alumnos, reforzando un colegio que cuenta con 19 escolares en total y que mantiene una tendencia de crecimiento. A nivel provincial, la Junta ha invertido alrededor de cinco millones de euros para impulsar 31 escuelas infantiles de la mano de los ayuntamientos. Esta red educativa ha generado unas 600 plazas públicas y cerca de 60 puestos de trabajo, en su gran mayoría ocupados por mujeres. Además, para garantizar el servicio durante las vacaciones, municipios como Cañizares han activado escuelas de verano mediante el Plan Corresponsables.
Si consultamos la hemeroteca reciente de Liberal de Castilla, esta expansión de la gratuidad a los grandes municipios conquenses representa la consolidación de un modelo que la Junta comenzó ensayando en las zonas más afectadas por la despoblación. Durante el último año, este diario ha documentado cómo la apertura de escuelas infantiles y el mantenimiento de colegios rurales con ratios mínimas han sido la punta de lanza del Ejecutivo regional para frenar la fuga de habitantes. El escenario ha evolucionado de forma clara: lo que arrancó como una estrategia de pura supervivencia demográfica para salvar a los pueblos pequeños, da ahora el salto definitivo a Cuenca y Tarancón. Así, se completa una red de conciliación provincial que abarca desde la Serranía más aislada hasta los principales núcleos urbanos.

