La Guardia Civil de Guadalajara investiga a una conductora como presunta autora de un delito contra la seguridad vial después de circular en sentido contrario por la A-2 durante aproximadamente 13 kilómetros, en un tramo situado en las proximidades del punto kilométrico 83, dentro del término municipal de Muduex. Los hechos se conocieron el 19 de junio, cuando la Central Operativa de Tráfico del Subsector de Guadalajara recibió varias alertas remitidas por el 112 de Castilla-La Mancha por la presencia de un vehículo que avanzaba por la autovía en dirección opuesta a la circulación.
Hasta la zona se desplazó una patrulla de la Agrupación de Tráfico, que localizó el turismo y realizó maniobras de señalización y advertencia para alertar tanto a la conductora como al resto de usuarios de la vía. Tras interceptar el vehículo, los agentes lograron detener su marcha y reconducirlo hasta un lugar seguro fuera de la autovía, donde comprobaron que la mujer, de avanzada edad, presentaba un evidente estado de nerviosismo y confusión.

Según manifestó después la propia conductora, había accedido por error a la autovía en sentido contrario y durante el recorrido llegó a cruzarse con numerosos vehículos, lo que generó una situación de grave riesgo y motivó las múltiples llamadas a emergencias. En caso de condena por un delito contra la seguridad vial por conducción temeraria, podría enfrentarse a penas de prisión de seis meses a dos años, además de la privación del derecho a conducir entre uno y seis años.
Archivo
La hemeroteca reciente de Liberal de Castilla muestra que los episodios de conducción de alto riesgo siguen dejando actuaciones relevantes en la provincia de Guadalajara. En febrero de 2026, la Guardia Civil y la Policía Local de Azuqueca de Henares detuvieron a un varón de 33 años que circulaba a gran velocidad en sentido contrario por calles del municipio y tenía el permiso retirado por orden judicial.
También en la A-2, Liberal de Castilla informó en noviembre de 2025 de la investigación a una conductora tras un accidente, después de que arrojara una tasa de alcoholemia seis veces superior a la permitida. Y en febrero de 2026, ya en la provincia de Cuenca, el diario recogió otro caso de circulación en sentido contrario, cuando una conductora fue investigada tras recorrer 33 kilómetros por la A-3 en dirección opuesta a la correcta, a la altura de Motilla del Palancar.
Evolución
Ese recorrido por el archivo deja una conexión clara: la conducción temeraria vinculada a maniobras extremas, ya sea en sentido contrario o bajo los efectos del alcohol, se repite en distintos puntos de Castilla-La Mancha y también en el corredor de la A-2 a su paso por Guadalajara. El caso de Muduex añade ahora un nuevo episodio a esa secuencia y refuerza el valor de las alertas ciudadanas y de la rápida intervención policial para evitar que una infracción de este tipo acabe en un siniestro con consecuencias irreversibles.

