Horcajo de Santiago cuenta desde hace unos días con un nuevo establecimiento comercial destinado a dar servicio a toda la comarca. Alfonso, un empresario de origen chino residente en España desde hace más de dos décadas, ha abierto las puertas de Ferretería Horcajo. Este proyecto nace con el objetivo de proveer a los vecinos de herramientas y suministros tanto básicos como especializados para el hogar, el campo y todo tipo de reparaciones.
La iniciativa cuenta con el respaldo directo del programa Invierte en Cuenca, impulsado por CEOE CEPYME Cuenca. Para asegurar la viabilidad y consolidación del negocio en sus primeros pasos, el técnico de la Oficina de Atención al Inversor, Julián Sorando, acompañado por la alcaldesa del municipio, visitó recientemente el local. Durante el encuentro, la patronal conquense puso a disposición de Alfonso todos sus departamentos de asesoramiento, facilitándole información detallada sobre las ayudas administrativas vigentes para el emprendimiento.

El nuevo negocio destaca por ofrecer un catálogo amplio y cuidado que evita a los vecinos desplazamientos a otras localidades más grandes para adquirir suministros básicos. Según ha trascendido, el establecimiento ha generado una rápida acogida en el municipio, erigiéndose como una apuesta firme por el comercio de proximidad y la atención profesionalizada.
La apertura en Horcajo de Santiago no es un hecho aislado, sino que responde a la estrategia continuada que el proyecto Invierte en Cuenca —patrocinado por la Diputación Provincial y con la colaboración de Globalcaja y Auracar— ha venido desplegando en la provincia. El archivo histórico reciente de la actualidad económica conquense refleja cómo esta iniciativa de la Confederación de Empresarios ha evolucionado: más allá de buscar la captación de grandes focos de inversión, ha intensificado su radar hacia el microemprendimiento y el mantenimiento de servicios esenciales en los pueblos. El goteo de nuevos autónomos apoyados por este programa en el último año evidencia un esfuerzo sostenido por fijar tejido productivo en el medio rural de Cuenca, convirtiendo el asesoramiento técnico y comercial en una barrera de contención frente al cierre de negocios en la llamada España Vaciada.

