Hermanos Recio SL, matriz de Perfumerías Avenida, ha emitido un comunicado confirmando la apertura de un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará hasta al 15% de su plantilla en España, incluyendo su establecimiento en Cuenca. La empresa enmarca esta decisión en un plan de reorganización diseñado para hacer frente al aumento de los costes operativos, la subida de los alquileres y la feroz competencia del canal digital. Este anuncio corporativo se produce apenas veinticuatro horas después de que los representantes sindicales se concentraran en la capital conquense para denunciar el despido sin alternativas de cuatro trabajadoras locales.

Según la dirección, el proceso busca garantizar la viabilidad del negocio a medio y largo plazo. Para liderar esta reestructuración, el grupo ha incorporado a Javier Alonso, un directivo especializado en la transformación del sector retail europeo. La versión de la compañía señala que la plantilla conquense conocía los plazos desde el inicio y asegura que la prioridad actual es negociar rebajas en los alquileres para minimizar el impacto sobre los 656 empleados que la cadena mantiene en sus 173 puntos de venta en todo el país.
El contraste entre la versión oficial y la sindical
La justificación económica ofrecida por el grupo salmantino contrasta directamente con la realidad denunciada ayer por CSIF en las calles de Cuenca. Tal y como documentó Liberal de Castilla, el sindicato desmintió que la inflación o la caída de ventas fueran los verdaderos motores de los despidos, señalando en su lugar una estrategia premeditada para desviar las inversiones físicas hacia campañas con influencers en la plataforma TikTok.
El cruce entre el comunicado de la empresa y las reivindicaciones sindicales ilustra perfectamente la transformación estructural que atraviesa el comercio local. La hemeroteca reciente de este medio evidencia un patrón constante en el que las grandes firmas y franquicias desmantelan su presencia en ciudades medianas para financiar su expansión virtual. El cierre de Perfumerías Avenida en la ciudad agrava la progresiva pérdida de tejido comercial en el centro de Cuenca, un escenario donde la experiencia y el trato personalizado del trabajador local terminan siendo sacrificados para costear el posicionamiento de las marcas en el entorno puramente digital.

