Pastrana volvió a celebrar este domingo una de las festividades más arraigadas de su calendario tradicional con la celebración del Corpus Christi, una cita que forma parte de la historia de la Villa Ducal desde hace siglos y que continúa ocupando un lugar destacado en la identidad de la localidad.
La festividad ha tenido lugar de acuerdo con la organización litúrgica establecida para la celebración del Corpus Christi por parte de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, puesto que el pasado 7 de junio, la fecha que hubiera correspondido, tenía lugar un momento especialmente significativo para la Iglesia Católica, con la visita, tras el reciente inicio de su pontificado, por parte del papa León XIV.
Al filo de las doce y media del mediodía, la procesión partía de la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción recorriendo las calles del casco histórico de la villa. Abrían el cortejo los monaguillos, seguidos por los estandartes de las cofradías y hermandades de Pastrana. Tras ellos avanzaba la Banda de Música de Pastrana, acompañando a la Hermandad del Santísimo Sacramento, popularmente conocida como la del Cirio Verde. A continuación desfilaban los niños y niñas que han recibido este año la Primera Comunión, precediendo a la Custodia con el Santísimo Sacramento, centro de una celebración que volvió a reunir a vecinos y visitantes en torno a una de las tradiciones más arraigadas de la Villa Ducal.

A lo largo del recorrido, la procesión realizó estación en los altares instalados para la ocasión, manteniendo una tradición que forma parte de la historia pastranera desde hace generaciones. El paso del Santísimo volvió a recorrer algunos de los espacios más emblemáticos del conjunto histórico, por el habitual recorrido de las procesiones pastraneras, circunvalando la Plaza de la Hora, sin olvidar nunca la Plaza de los Cuatro Caños, en una jornada marcada por la solemnidad y la participación vecinal.
La celebración reunió a numerosos vecinos y visitantes en torno a una de las festividades más representativas de la Villa Ducal, en la que tradición, patrimonio y sentimiento de comunidad vuelven a darse la mano cada año.
Una de las grandes celebraciones históricas de la Villa Ducal
Pocas festividades resumen mejor la historia de Pastrana que el Corpus Christi. La documentación histórica conservada permite comprobar que ya hace siglos constituía una de las principales celebraciones del calendario local.
Las crónicas describen una fiesta de extraordinaria relevancia para una población del tamaño de Pastrana. Los mayordomos nombrados cada año asumían la organización de los actos y sufragaban buena parte de los gastos, mientras la villa se preparaba para varios días de celebraciones que combinaban solemnidad religiosa y festejos populares.
La víspera comenzaba con repiques generales de campanas, hogueras, música y fuegos artificiales. Al día siguiente, estandartes, hermandades y comunidades religiosas se congregaban en torno a la Colegiata para acompañar una procesión especialmente solemne.
Los célebres tapices de Pastrana y los reposteros de la Casa Ducal llegaron a engalanar las calles al paso del cortejo, mientras el Santísimo era portado sobre el histórico templete de plata conservado en la Colegiata. A lo largo del recorrido se instalaban altares donde la procesión realizaba estación, una costumbre que sigue viva en la actualidad.
Aunque la celebración ha evolucionado con el paso del tiempo, muchos de aquellos elementos continúan formando parte de la esencia del Corpus pastranero, convirtiéndolo en una de las tradiciones más valiosas del patrimonio cultural y religioso de la localidad.
Dos fines de semana de actividades como antesala del Corpus
La celebración del Corpus Christi ha estado precedida por dos intensos fines de semana de actividades que han llenado de ambiente las calles de Pastrana y han ofrecido propuestas para todos los públicos.
La programación incluyó el tradicional encierro infantil de carretones, una multitudinaria masterclass de zumba en el Palacio Ducal, la música de la Disco Móvil Bomel, los pasodobles y la charanga vermú de El Puntillo de Mondéjar, así como la actuación de la Orquesta Centauro en la Plaza de la Hora y un parque acuático infantil que puso el broche a las actividades dirigidas a los más pequeños.
Entre los momentos más destacados figuró también el concierto Música de Película a la Luz de las Velas, ofrecido por la Camerata Clásica de Ponferrada en el Atrio de la Colegiata, una propuesta que congregó a numeroso público en uno de los escenarios patrimoniales más emblemáticos de la localidad.
La programación incluyó igualmente propuestas culturales como la representación teatral ofrecida por la compañía Embotelladora de Sueños, celebrada en la tarde del sábado, y la presentación del nuevo libro de Juan Gabriel Ranera, una cita que permitió acercar a vecinos y visitantes una nueva contribución al conocimiento y divulgación de la historia local.
La elevada participación registrada en el conjunto de las actividades ha vuelto a poner de manifiesto el arraigo que mantienen las celebraciones del Corpus Christi en Pastrana y su capacidad para combinar patrimonio, cultura, tradición, música y convivencia en torno a una de las festividades más representativas de la Villa Ducal.

