El pasado jueves 11 de junio se presentó la Agenda de Desarrollo Urbano y Rural (ADUR) de la comarca Molina de Aragón-Alto Tajo, un instrumento diseñado para guiar el desarrollo de este territorio frente a la despoblación. El documento nace con el objetivo de identificar las necesidades reales de la zona y establecer un marco de trabajo común que defina las futuras inversiones y proyectos locales a largo plazo.
La jornada de presentación reunió a actores clave en la planificación territorial, incluyendo al viceconsejero de Planificación Estratégica, José Antonio Carrillo, y al director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández. También asistieron el presidente de la ADR Molina de Aragón-Alto Tajo, Jesús Alba Mansilla, el representante de ONU-Hábitat, Gonzalo Lacurcia, y diversos alcaldes de la comarca, quienes destacaron la urgencia de coordinar esfuerzos para diseñar un modelo sostenible adaptado a la realidad de los municipios.

Durante el encuentro, la Junta dio a conocer el programa ‘Moviliza tu vivienda rural’, una iniciativa directa para recuperar y dar uso a los inmuebles desocupados en estas zonas. Carrillo instó a los ayuntamientos a sumarse al proyecto, señalando que la falta de oferta residencial es el principal freno para los ciudadanos que desean trasladar su proyecto de vida al entorno rural. Los consistorios y entidades dependientes ya pueden formalizar sus manifestaciones de interés a través de un formulario habilitado en el Portal de Participación del gobierno autonómico.
El reto del acceso a la vivienda
El archivo histórico de liberaldecastilla.com refleja cómo la lucha contra el reto demográfico en la provincia de Guadalajara ha ido transformándose durante el último año. Mientras que en meses anteriores la actualidad del Señorío de Molina estuvo marcada principalmente por la consolidación de los servicios básicos y la aplicación de las deducciones fiscales de la Ley contra la Despoblación, la presentación de la ADUR marca una clara evolución estratégica.
Las administraciones asumen ahora que las bonificaciones económicas no bastan si no existe un parque inmobiliario disponible para acoger a los nuevos pobladores. Al vincular la nueva hoja de ruta del Alto Tajo con la recuperación del parque de viviendas desocupadas, la estrategia regional pasa del diagnóstico y el alivio fiscal a intentar resolver uno de los cuellos de botella históricos de la comarca: transformar las casas cerradas en verdaderas oportunidades de desarrollo local.

