Cuenca se ha convertido este sábado en el epicentro del debate médico con la celebración de la XXXII Reunión Castellano-Manchega de Dermatología. El encuentro agrupa a cerca de un centenar de especialistas de Castilla-La Mancha, Madrid y Valencia, junto a profesionales de enfermería, para analizar los avances de una especialidad transformada por la tecnología. Durante la inauguración, la directora general de Asistencia Sanitaria del SESCAM, Cristina Pérez Hortet, confirmó que la teledermatología alcanzó las 97.566 consultas en la región a lo largo de 2025.

Este volumen de diagnósticos a distancia ha permitido que el 43,2% de los casos se resuelvan directamente desde las consultas de Atención Primaria, evitando que el paciente tenga que desplazarse físicamente al hospital. La jornada, organizada por María José Izquierdo, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario de Cuenca, ha contado con el respaldo de representantes institucionales como el delegado provincial de Sanidad, José María Pastor; el concejal de Educación, Manuel Fernández; y la directora médico de la GAI de Cuenca, Mar Gómez Santillana. Todos ellos coincidieron en la importancia de este modelo para garantizar una asistencia equitativa frente a retos demográficos como la gran extensión territorial, la dispersión geográfica y el envejecimiento de la población.
El impulso tecnológico frente a la dispersión geográfica
El éxito actual de este circuito médico no se entiende sin analizar su trayectoria reciente. El archivo de Liberal de Castilla, en su seguimiento continuo de la sanidad rural, muestra cómo provincias afectadas por la despoblación como Cuenca y Guadalajara han sido los principales bancos de pruebas para estas innovaciones tecnológicas. El punto de inflexión de este modelo de trabajo en red se sitúa en el año 2020. Las barreras de presencialidad de aquel momento aceleraron una coordinación inédita entre los centros de salud locales, los servicios de dermatología y los técnicos informáticos del SESCAM.
Desde ese año hasta la actualidad, la plataforma ha conseguido dar cobertura a 578.753 pacientes. La evolución del sistema ha permitido generar más de 1,6 millones de informes y registrar 1,5 millones de imágenes clínicas de lesiones cutáneas, acortando de manera drástica los tiempos de espera. Lo que comenzó como una herramienta de apoyo se ha consolidado como un modelo de referencia que optimiza la capacidad diagnóstica. El reto de futuro que debaten hoy los expertos en la capital conquense no es solo tecnológico, sino humano: asegurar el relevo generacional, reforzar la formación especializada y atraer talento médico para mantener la calidad de esta red asistencial.

