El Gobierno central ha destinado más de 500.000 euros para contratar a 45 vecinos desempleados de Mira en las labores de reconstrucción del municipio tras los graves daños sufridos por la DANA. La subdelegada del Gobierno en Cuenca, M.ª Luz Fernández Marín, visitó este miércoles la localidad junto a la alcaldesa, Miriam Lava, para comprobar el avance de estos trabajos de recuperación. Este programa, denominado Plan Dana Ocupación y supervisado por el SEPE, busca tanto revitalizar la economía local como recuperar los espacios públicos afectados.

Fases del plan local
La iniciativa ha permitido la incorporación temporal de los vecinos al mercado laboral en dos etapas distintas. Durante los primeros seis meses trabajaron 24 personas en diversas labores de adecuación de emergencia. En la actual fase, que se encuentra a punto de concluir, participan 22 trabajadores contratados durante tres meses.
Las cuadrillas se centran actualmente en siete proyectos específicos coordinados por la Dirección Provincial del SEPE, encabezada por Francisco Cano. Entre los trabajos sobre el terreno destacan el levantamiento de muros de mampostería en varios puntos de la localidad y la limpieza y reparación de vallados. Además, los trabajadores están adecuando un espacio municipal destinado a la futura instalación de una zona de recarga para vehículos eléctricos.
Evolución de la recuperación
Esta inyección económica enfocada en el empleo supone la consolidación del largo proceso de recuperación en el municipio conquense. Tal y como ha documentado el archivo de Liberal de Castilla durante el último año, la respuesta a la catástrofe se ha canalizado a través del denominado Plan Mira. Este paquete de actuaciones de emergencia del Ejecutivo central ha supuesto una inversión global que supera los 26 millones de euros en la localidad.
La evolución desde las labores iniciales de desescombro tras la DANA hasta la actual mejora de infraestructuras refleja el avance sobre el terreno. Con el cierre de esta segunda fase del plan de ocupación, Mira no solo recupera el pulso de su entorno urbano, sino que asienta las bases para ser un municipio más resiliente frente a futuros temporales.

