La provincia de Cuenca ha arrancado junio con un notable ascenso de las temperaturas, con máximas de entre 30 y 33 ∘C en la capital y buena parte del territorio, y con valores previsiblemente superiores en zonas más cálidas como la Mancha conquense, según la Agencia Estatal de Meteorología. Ante este escenario, Cruz Roja ha activado una nueva edición de su campaña “Caliente, caliente… frío, frío”, con la que busca reducir el impacto del calor extremo en la salud y reforzar la prevención entre la población más expuesta.
La organización comenzará esta semana en la provincia una campaña telefónica de seguimiento dirigida especialmente a personas mayores y otros perfiles vulnerables. El objetivo es llamar a unas 300 personas para conocer su situación, comprobar cómo se están protegiendo frente a las altas temperaturas y trasladar recomendaciones adaptadas a cada caso.
Junto a ese seguimiento, Cruz Roja ha programado actividades específicas en Cuenca con los colectivos con los que trabaja, sobre todo personas mayores, infancia y personas con discapacidad. El plan incluye talleres como el del abanico, actividades acuáticas en piscinas y entornos naturales, charlas de sensibilización con mensajes adaptados y un encuentro intergeneracional en el que niños y mayores elaborarán bebidas refrescantes de forma conjunta. En estas propuestas se prevé la participación de al menos 300 personas.

La campaña llega en un momento en el que el calor no solo preocupa por su impacto en mayores, menores o personas con enfermedades crónicas. Cruz Roja advierte también del riesgo creciente para quienes trabajan al aire libre, para quienes practican actividad física en exteriores, para personas sin hogar o para quienes viven en viviendas con dificultades para mantener una temperatura adecuada.
Recomendaciones clave
Cruz Roja insiste en una serie de pautas básicas para evitar problemas de salud derivados de las altas temperaturas. Entre ellas, beber agua con frecuencia aunque no haya sensación de sed, evitar bebidas con cafeína, alcohol o mucho azúcar, permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos o a la sombra, reducir la actividad física en las horas centrales del día y usar ropa ligera, holgada y de colores claros.
La organización también recuerda que no se debe dejar nunca a ninguna persona ni mascota en un vehículo cerrado, que conviene conservar los medicamentos en lugares frescos y que, si aparecen síntomas relacionados con el calor durante más de una hora, es necesario consultar con un profesional sanitario. En la alimentación, recomienda comidas ligeras que ayuden a reponer sales, como frutas, verduras, ensaladas o zumos.
Atención especial a quienes trabajan fuera
Uno de los mensajes principales de la campaña de este verano se dirige a las personas que desarrollan su jornada laboral en exteriores, uno de los colectivos más expuestos durante los episodios de altas temperaturas. Cruz Roja recuerda que en estos entornos aumentan los riesgos de deshidratación, agotamiento y golpe de calor.
Entre las medidas que considera esenciales figuran aplicar protección solar de 50+ resistente al agua y al sudor, reaplicarla cada dos horas y utilizar gafas de sol con protección UV 100%. También aconseja ropa ligera, holgada y clara, preferiblemente de manga larga con protección UV, sombrero de ala ancha y calzado transpirable con suela antideslizante.
En materia de hidratación, recomienda beber agua de forma constante, incluso sin sed, con una referencia aproximada de un vaso cada 15 o 20 minutos en condiciones extremas. Además, plantea organizar el trabajo para reservar las tareas más exigentes para primera hora de la mañana o el atardecer, evitar la franja de más calor, entre las 10 y las 16 horas, descansar entre 10 y 15 minutos cada hora en zonas de sombra y establecer vigilancia entre compañeros para detectar síntomas de forma temprana.
Balance de 2025
Cruz Roja atendió de forma directa en el verano de 2025 a cerca de 62.300 personas en 331 centros de actividad. Las actuaciones más frecuentes fueron la información, la movilización ante situaciones de riesgo, el seguimiento de personas vulnerables y el acompañamiento presencial, además de mediación, orientación personalizada, capacitación y entrega de bienes de primera necesidad.
El seguimiento telefónico volvió a ser una de las herramientas más utilizadas. En 2025 se realizaron 61.667 llamadas salientes, frente a las 54.751 de 2024, lo que supone un aumento del 12,6%. El perfil más habitual de atención fue el de personas mayores, muchas de ellas viviendo solas, con enfermedades crónicas o neurodegenerativas y en situación de vulnerabilidad.
Las acciones de sensibilización llegaron el pasado año a 21.490 personas a través de intervenciones en calle, charlas, difusión de materiales y espacios digitales. Según un estudio de Cruz Roja basado en 224 encuestas, el 90% de las personas consultadas consideró útil la información recibida y el 88% afirmó haber evitado problemas graves gracias a esas recomendaciones.
El refuerzo de la campaña en Cuenca se produce, además, tras los episodios recientes de calor anómalo registrados semanas atrás y con un arranque de junio que ya deja temperaturas claramente veraniegas. Ese contexto explica que Cruz Roja intensifique una estrategia centrada en la prevención, el seguimiento y la información práctica, con un mensaje claro: pequeños gestos cotidianos pueden marcar la diferencia cuando el termómetro aprieta.

