Los vecinos de Las Rinconadas, pedanía perteneciente a Santa Cruz de Moya, ya no sufrirán los habituales problemas de abastecimiento de agua en sus hogares. La Diputación de Cuenca ha destinado 96.500 euros para renovar por completo el sistema, enlazando el depósito regulador de esta localidad con la red de la vecina pedanía de La Olmeda. Para lograr esta conexión, se han instalado más de 3.200 metros de nuevas tuberías que discurren aprovechando el margen del río Turia.
El presidente de la institución provincial, Álvaro Martínez Chana, ha visitado recientemente el pozo principal junto al diputado José Luis Gómez y el alcalde del municipio, Virgilio Antón. Durante el recorrido, los técnicos han detallado las mejoras técnicas integradas en la obra, que incluyen nuevos cierres por flotador, válvulas de ventosa en los puntos altos y sistemas de desagüe de fondo para mejorar la eficiencia general de la red. El alcalde ha reconocido que las arcas municipales no habrían podido asumir una obra de esta magnitud, especialmente por la dificultad de gestionar recursos en un municipio dividido en varios núcleos de población.

Evolución de infraestructuras provinciales
Consultando el archivo de Liberal de Castilla durante el último año, la actuación en Santa Cruz de Moya responde a una tendencia continuada en la provincia de Cuenca para atajar la vulnerabilidad hídrica. Las recientes olas de calor y la obsolescencia de las redes subterráneas han provocado que decenas de pequeños municipios, especialmente en la Serranía y la Alcarria, dependan de intervenciones de urgencia de la Diputación para evitar cortes estivales. La obra en Las Rinconadas representa la transición de este modelo: pasar de solucionar roturas puntuales a ejecutar canalizaciones kilométricas de interconexión entre pedanías, asegurando el recurso frente a futuras sequías y estabilizando los servicios básicos en las zonas afectadas por la despoblación.

