En octubre de 2024 comenzaban las obras de restauración correspondientes a la cuarta fase de la Ermita Mausoleo de Llanes, un edificio con origen en un mausoleo romano del siglo IV, situado en el término municipal de Albendea, declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en 2008. Pero a fecha de hoy, más de año y medio después, seguimos sin que se hayan finalizado esas obras, con el suelo de la cripta del monumento cubierta de agua todavía, a pesar de estar ya en el mes de junio, con un deterioro del edificio que a decir de los entendidos peligra su estructura, con el consiguiente riesgo de derrumbe por el deterioro de los materiales de construcción, causado por la intensa y continua humedad.
Estas obras iniciadas en 2024 tenían como principal fin, aparte de rehabilitar el edificio para su conservación, su musealización, es decir, hacerlo accesible al público y visitable, convirtiéndolo a la vez en un museo abierto con una exposición estable. Las primeras intervenciones llevadas a cabo fueron trabajar en el drenaje de la cripta para eliminar la capa de agua acumulada en su interior, pero al iniciar esos trabajos de desagüe con una máquina aparecieron varias tumbas, por lo que se tuvieron que paralizar las obras y esperar la autorización de Patrimonio para continuar.

El parón de estas obras, promovidas por el Ayuntamiento de Albendea y financiadas por la Diputación Provincial de Cuenca, con un presupuesto total de 115.000 euros, podría hacer peligrar esa subvención por no ejecutarse en el periodo de tiempo contemplado, lo que ha denunciado en público varias veces el alcalde de Albendea, don Luis Enrique Pérez Bueno. El alcalde ha reclamado una y otra vez que se siga adelante con los trabajos y se salve lo que es uno de los principales bienes patrimoniales de este pueblo alcarreño. Pero por esas reclamaciones públicas del primer edil de Albendea ha llegado a ser incluso acusado de aprovechar el mausoleo para beneficio político propio. Aunque ignoramos qué beneficio político puede obtener una persona cuya máxima preocupación diaria desde hace siete años es trabajar por su pueblo y sus vecinos.
La Ermita Mausoleo de Llanes, al menos lo que fue su ábside, el antiguo mausoleo romano, sigue todavía en pie después de 1.700 años. Pero la inacción y dejadez de las Administraciones responsables pueden llevar a la desaparición de este monumento para siempre después de tantos años. Este bien patrimonial es una de las muestras más representativas del mundo romano en la provincia de Cuenca, y aún de toda España, por lo que es obligada su conservación en el tiempo. Pero si no se actúa pronto y se retoman las obras de conservación y restauración, dentro de unos pocos años sólo será un recuerdo y quizás uno más de los muchos bienes culturales que se han perdido para siempre por la desidia y la indolencia humana.
¡Salvemos el mausoleo romano de Albendea!, un grito que queremos hacer extensivo con estas líneas para que se deje a un lado la burocracia y la desidia, pues cuando hay voluntad y ánimo las cosas se consiguen sin mucho esfuerzo. La Ermita Mausoleo de Llanes, importante muestra de lo que fue una monumental tumba del periodo tardorromano, bien merece ese esfuerzo, para que la puedan visitar las gentes de hoy, realizando un viaje en el tiempo 1.700 años atrás, y podamos transmitirlo a las generaciones futuras, como antes hicieron con nosotros las gentes que nos precedieron.
Por Antonio Matea Martínez

