La Junta de Castilla-La Mancha ha declarado Bien de Interés Patrimonial, en la categoría de Bien Inmaterial, a los Danzantes de Montalbo (Cuenca), una manifestación ligada a las fiestas patronales del municipio y a la devoción a Jesús de la Columna. La resolución, firmada el 15 de mayo de 2026 y publicada en el DOCM del 28 de mayo, pone fin al procedimiento iniciado en septiembre de 2025 y confirma que no se presentaron alegaciones durante la tramitación.
Qué reconoce la resolución
La declaración ampara una tradición que se desarrolla en el casco urbano de Montalbo, sobre todo en la iglesia parroquial de Santo Domingo de Silos, la glorieta de la iglesia, las calles del recorrido procesional y el salón de actos municipal. El expediente concluye que esta manifestación reúne valores históricos, artísticos y etnográficos suficientes para recibir protección autonómica.

Una tradición muy arraigada
Según la memoria incorporada al expediente, los Danzantes de Montalbo se celebran en torno a San Miguel, del 28 de septiembre al 2 de octubre, con especial protagonismo el día 29, aunque antiguamente la fiesta principal se celebraba el 8 de enero. La documentación describe un grupo de nueve hombres, ocho danzantes y un pelusero, que interpreta paloteos, danzas de castañuelas y piezas acompañadas por dulzaina y tamboril.
Contexto histórico local
El archivo de Liberal de Castilla ya había recogido el peso cultural de esta cita en Montalbo, vinculándola a la procesión de San Miguel y al pulso identitario del municipio. También aparece citada como una de las citas destacadas del último fin de semana de septiembre en la provincia de Cuenca, donde los danzantes ocupan las calles del pueblo y concentran buena parte de la atención festiva.
Evolución reciente
La protección ahora aprobada se suma a otras referencias recientes al patrimonio inmaterial conquense, como las ayudas provinciales a municipios y colectivos culturales o el apoyo a museos locales, entre ellos el Museo del Danzante de Montalbo. En conjunto, el expediente confirma que la danza no solo sigue viva, sino que ha pasado a formar parte del mapa patrimonial protegido de Castilla-La Mancha

