El gobierno de Guarinos de PP con la ultraderecha de Vox lleva a pleno, este viernes, la aprobación inicial de la nueva Ordenanza reguladora de la transformación de locales comerciales para uso de vivienda.
El Grupo Municipal Socialista ha presentado una decena de enmiendas, de mejoras a este texto, “porque creemos que una cosa es dar salida a locales vacíos y otra muy distinta abrir la puerta a operaciones especulativas o a generar infravivienda en planta baja”, ha explicado esta mañana, en rueda de prensa, la portavoz socialista en el Ayuntamiento, Lucía de Luz, pero todas han sido rechazadas en comisión.
No obstante, las enmiendas socialistas llegan vivas’ al pleno para que puedan ser debatidas, y esperan sean aprobadas por el gobierno municipal; que proponen, entre otras medidas, ampliar el tamaño mínimo de los estudios hasta los 50 metros cuadrados, “para evitar que Guadalajara se llene de viviendas demasiado pequeñas, mini viviendas o estudios de 30 metros, que pueden acabar convirtiéndose en espacios poco adecuados para vivir”, ha explicado De Luz.

Asimismo, instan a reforzar las exigencias de aislamiento acústico y privacidad, “porque muchas de estas viviendas estarán a pie de calle, expuestas al tráfico, al ruido y a la falta de intimidad”.
Sin embargo, tal y como ha criticado De Luz, Guarinos “ha preferido el rodillo político antes que el consenso y el diálogo en un asunto que afecta directamente al modelo de ciudad que queremos para Guadalajara”, si bien, ha dejado claro que “nuestro Grupo Municipal no está en contra de reutilizar locales vacíos ni de facilitar nuevas soluciones habitacionales”.
Es más, ha defendido que “dar uso a locales vacíos, evitar que algunos barrios se deterioren y aprovechar espacios ya construidos puede ser algo positivo, siempre que se haga con sentido común, planificación y pensando en mejorar la vida de la gente”.
Guadalajara, ha dicho la portavoz socialista, “necesita vivienda digna, planificación urbana seria y barrios vivos, no operaciones especulativas ni soluciones de baja calidad; y nos preocupa que esta norma termine convirtiéndose en un parche improvisado que genere más problemas de los que pretende solucionar. Porque Guadalajara necesita vivienda”, ha asegurado.
Por otro lado, las enmiendas del PSOE plantean límites, también, “para evitar la desaparición masiva del pequeño comercio de barrio, proponiendo que no se pueda convertir más del 30% de los locales de un edificio o manzana en viviendas. Porque si no se actúa con responsabilidad, corremos el riesgo de vaciar nuestros barrios de actividad económica, servicios de proximidad y vida en la calle”.
El Grupo Municipal Socialista también ha evidenciado que la ordenanza exime prácticamente de crear nuevas plazas de estacionamiento, aunque aumente la población residente.
En este sentido, las enmiendas socialistas solicitan informes de movilidad en actuaciones de mayor impacto. “Consideramos que existe un riesgo evidente cuando se aumenta la población en una zona pero no se refuerzan al mismo tiempo los servicios necesarios, especialmente en cuestiones tan sensibles como el aparcamiento”.
Por último, las propuestas de mejora socialistas a la ordenanza, contemplan, también “mecanismos de control para evitar saturación residencial, informes de impacto vecinal, protección del comercio de proximidad y priorizar que estas transformaciones puedan destinarse a vivienda asequible y no únicamente a rentabilidad inmobiliaria”.

