La Consejería de Desarrollo Sostenible ha reunido este 27 de mayo en Toledo a los principales agentes de la cadena de valor del monte y la industria en la séptima edición de la Mesa de la Madera. Durante este encuentro, presidido por la directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, se ha evaluado el grado de ejecución del actual Plan de Aprovechamientos Forestales 2025.
El objetivo central de la Administración es articular mecanismos de colaboración público-privada que dinamicen la gestión de los montes y mejoren la conexión de los recursos forestales con el mercado. Las medidas presentadas buscan consolidar a la industria de la madera como un motor económico fundamental para el medio rural de la región, que actualmente cuenta con más de 3,8 millones de hectáreas forestales.

El Gobierno autonómico ya dispone de un borrador muy avanzado del que será el próximo Plan Forestal de Castilla-La Mancha. Entre los avances concretos que afectarán directamente a las empresas de aprovechamiento y transformación destacan:
Se habilitarán líneas de ayudas exclusivas financiadas con fondos FEADER para mejorar la rentabilidad y mecanización de las explotaciones.
Los técnicos trabajan en la redacción de una guía autonómica de construcción con madera.
Avanzan los proyectos de innovación enfocados en la clasificación estructural de la madera de pino ibérico castellanomanchego.
Evolución y contexto del sector
El impulso a la mecanización y a la construcción en madera supone un salto cualitativo en la estrategia que la Administración lleva trazando desde la creación de la Mesa de la Madera en noviembre de 2020. A lo largo del último año, la hemeroteca de Liberal de Castilla refleja cómo los propietarios forestales y los aserraderos, especialmente aquellos ubicados en áreas madereras clave como la Serranía de Cuenca o el Alto Tajo en Guadalajara, han demandado un marco más ágil para modernizar sus equipos y hacer frente al estancamiento de los precios.
La transición hacia la bioconstrucción y la clasificación estructural del pino ibérico da respuesta directa a esta necesidad histórica del tejido industrial local. Este avance técnico resulta indispensable para que la madera extraída en los montes conquenses y guadalajareños gane valor añadido en el mercado nacional, superando así los modelos tradicionales de baja rentabilidad y adaptando la gestión eficiente de los ecosistemas a los nuevos retos climáticos.

