Cerca de 1.500 personas se han reunido este miércoles en el Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito, en Cuenca, para conocer los últimos avances científicos en cultivos herbáceos extensivos. Durante esta Jornada de Puertas Abiertas, el consejero de Agricultura, Julián Martínez Lizán, ha anunciado que este viernes 29 de mayo la Consejería abonará 5,4 millones de euros repartidos en tres líneas de apoyo al sector. La partida principal, que asciende a 4,6 millones de euros por el primer pago del girasol medioambiental, beneficiará de forma directa a 529 agricultores de la provincia conquense. Además de conocer técnicas sobre fertilización y rotación de cultivos, los asistentes han podido visitar una feria integrada por 38 expositores del sector agrario.

El paquete económico y la actividad del centro conquense incluyen los siguientes datos clave:
344.000 euros destinados a 107 titulares en ayudas a la apicultura para la biodiversidad.
426.600 euros para fomentar la incorporación de jóvenes al entorno rural.
70 campos de ensayo desarrollados en 2025 repartidos en distintas localidades de Cuenca.
2.315 parcelas de experimentación puestas a disposición de los agricultores.
31 acciones formativas impartidas a 1.161 asistentes durante el último año.
El motor agronómico de la provincia
La evolución de Albaladejito, documentada detalladamente en el archivo de Liberal de Castilla durante el último año, confirma su posición como el verdadero motor de la innovación agrícola conquense. La investigación ha dejado de ser un trabajo de laboratorio aislado para convertirse en una red extendida por toda la provincia que ofrece respuestas directas a los problemas del campo. Los ocho proyectos de investigación activos en 2025, varios de ellos con financiación europea, demuestran cómo la provincia está liderando el estudio práctico sobre cultivos alternativos y la conservación de recursos fitogenéticos.
Esta inyección directa de liquidez del próximo viernes cobra su verdadero sentido al vincularla con el trabajo de campo de Albaladejito. Los agricultores de Cuenca no solo reciben un respaldo económico esencial para el girasol o la apicultura, sino que cuentan con el soporte técnico de un centro que prueba soluciones en su misma tierra y bajo sus mismas condiciones climáticas. Así, la transferencia de conocimientos sobre dosis de siembra o agricultura ecológica permite que cada euro invertido en las explotaciones conquenses mejore directamente su rentabilidad y capacidad de adaptación.

