La Policía Local de Cuenca ha propuesto para sanción a un grupo de personas tras ser sorprendidas realizando pintadas y pegando carteles no autorizados en el mobiliario urbano de la zona universitaria. Los hechos ocurrieron durante la pasada madrugada, cuando el personal de seguridad privada del campus detectó la actividad ilícita y alertó de inmediato a los servicios de emergencia.
Aunque los implicados abandonaron el lugar antes de que llegara la patrulla, los vigilantes de seguridad lograron recabar y facilitar los datos del vehículo en el que se daban a la fuga. Esta información resultó determinante para el desarrollo del operativo.

Minutos después del aviso, los agentes de la Policía Local lograron interceptar el turismo mientras circulaba por el céntrico Paseo San Antonio. Tras detener el vehículo, procedieron a la identificación de todos sus ocupantes y registraron el interior del coche. Durante la inspección, los agentes incautaron diversos materiales utilizados habitualmente para la colocación de cartelería y la realización de grafitis, incluyendo rodillos, botes de disolvente y otros útiles que confirmaban su participación en los hechos.
Archivo y evolución del vandalismo
El problema de las pintadas y la fijación de cartelería irregular es un frente abierto en la capital conquense. Consultando la hemeroteca de Liberal de Castilla durante el último año, se evidencia que el Ayuntamiento de Cuenca ha tenido que activar recurrentes planes de choque para limpiar fachadas y mobiliario urbano, recordando constantemente que estos actos incívicos generan un importante sobrecoste a las arcas públicas.
Esta última intervención policial refleja una evolución clara en la estrategia de seguridad municipal. Históricamente, este tipo de vandalismo nocturno amparaba a sus autores en el anonimato y la rapidez de ejecución. Sin embargo, la trayectoria reciente muestra una creciente y efectiva coordinación entre la Policía Local y el personal de seguridad privada de instituciones como la Universidad.
Este modelo de vigilancia colaborativa permite ahora una respuesta casi inmediata, logrando identificar a los infractores incluso cuando ya han abandonado la zona cero. Las autoridades insisten en que mantener Cuenca limpia exige esta responsabilidad compartida, aplicando las sanciones correspondientes que marcan las ordenanzas para frenar el deterioro del entorno urbano.

