La Policía Local de Cuenca ha disuelto esta pasada madrugada una multitudinaria concentración de vehículos y personas en el Polígono Sepes, tras recibir varias alertas ciudadanas sobre la posible celebración de carreras ilegales. La magnitud del encuentro, que congregó a cientos de asistentes, obligó a los agentes municipales a solicitar el apoyo de otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para controlar la situación y restablecer la normalidad en esta zona industrial de la ciudad.
A su llegada, las patrullas intervinieron ante la presencia masiva de turismos y motocicletas. Durante el despliegue, los agentes tramitaron diversas denuncias contra los conductores por presentar irregularidades en la documentación obligatoria y por contar con modificaciones técnicas no autorizadas en sus vehículos. Las autoridades han advertido que este tipo de conductas al volante ponen en grave riesgo tanto a los participantes como a los espectadores y al resto de usuarios de la vía pública.

Noche accidentada en la capital
La intervención en el área industrial no fue el único contratiempo al que tuvieron que hacer frente las patrullas conquenses. El balance de la madrugada dejó otras actuaciones destacadas vinculadas al ocio nocturno y la seguridad ciudadana:
Asistencia médica a un menor de edad por intoxicación etílica
Atención a una persona que sufrió lesiones graves tras caer en la vía pública
Denuncia formal a un establecimiento por vender alcohol fuera del horario legal
El foco en la seguridad nocturna de Cuenca
El despliegue de esta madrugada se suma a las continuas campañas que la Policía Local viene desarrollando durante el último año en la capital, tal y como refleja el archivo histórico de Liberal de Castilla. La vigilancia sobre la venta irregular de alcohol, la protección de los menores y los controles disuasorios en zonas periféricas se han convertido en una constante de los dispositivos de fin de semana en la ciudad.
Esta reciente intervención en el Polígono Sepes confirma la evolución de los retos de seguridad en Cuenca, demostrando la necesidad de mantener operativos especiales para evitar que las áreas industriales se utilicen como puntos ciegos para el ocio descontrolado y las infracciones de tráfico.

