Los trabajadores del sector de grandes marcas de comercio, textil y calzado en Guadalajara se han sumado a la jornada de huelga convocada por FeSMC UGT Castilla-La Mancha. La movilización, que también ha tenido un seguimiento destacado en Toledo y Albacete, busca protestar contra el reciente preacuerdo estatal alcanzado entre los sindicatos CCOO y Fetico con la patronal ARTE. Según los organizadores, este pacto resulta claramente insuficiente y supone una cesión ante las demandas empresariales que perjudica de forma directa a las plantillas de la provincia.
El secretario de Comercio y Grandes Almacenes de FeSMC UGT en la región, José Manuel Barquero, ha señalado que el resultado de la negociación evidencia que gran parte de los aspectos ya estaban previamente pactados. Para el sindicato, el proceso ha quedado reducido a una escenificación lamentable. Argumentan que fragmentar la negociación colectiva mediante preacuerdos parciales es un error de calado que debilita la posición de los trabajadores a la hora de defender sus derechos.

Entre las principales críticas al nuevo marco laboral, UGT destaca que los salarios fijados no responden al incremento real del coste de vida. Además, denuncian la introducción de mecanismos que permiten a las empresas disponer de las plantillas con mayor flexibilidad sin una compensación económica justa. Estas medidas, advierten, dificultan la conciliación familiar e incrementan la incertidumbre en los horarios, penalizando especialmente a los colectivos más vulnerables del sector en Guadalajara, como son las mujeres y el personal con contratos a tiempo parcial.
Archivo histórico: La transición hacia el convenio estatal
Una revisión de la hemeroteca de liberaldecastilla.com durante el último año muestra que el conflicto en el sector de las grandes marcas de comercio no es un hecho aislado, sino la culminación de meses de tensión por el cambio de modelo laboral. Históricamente, las condiciones de estos trabajadores se regían principalmente por acuerdos y convenios provinciales que, en el caso de Guadalajara y Castilla-La Mancha, habían logrado consolidar ciertos derechos adaptados a la realidad económica y social del territorio.
La constitución de la patronal ARTE y su impulso para crear el primer gran convenio estatal del sector ha generado fricciones continuas en los últimos meses. Las publicaciones previas ya recogían el temor de que la unificación nacional sirviera para homogeneizar a la baja las condiciones de las plantillas periféricas. Con esta nueva jornada de paros, la actualidad conecta con esas advertencias: la lucha sindical se centra ahora en exigir un convenio de mínimos donde no se pierda ningún derecho adquirido, defendiendo que la negociación territorial mantenga su peso frente a los acuerdos centralizados.

