El Colegio Oficial de Médicos de Cuenca (COM Cuenca) ha abierto sus puertas al arte contemporáneo con la inauguración de la muestra “Obra Gráfica en los Fondos de la Fundación Antonio Pérez”. La exposición, que transforma la sede colegial en una nueva galería para la ciudad, podrá visitarse hasta el próximo 6 de septiembre.
La iniciativa persigue un doble objetivo: acercar la cultura a la zona nueva de la capital conquense y rendir homenaje al Museo de Obra Gráfica de San Clemente con motivo de su vigésimo aniversario. El acto inaugural celebrado ayer reunió a representantes de la Diputación y el sector sanitario. El presidente del COM Cuenca, Carlos Molina, enmarcó esta cesión de espacio como una forma directa de colaborar con la ciudad. Por su parte, la diputada de Cultura, María Ángeles Martínez, y el delegado provincial de Sanidad, José María Pastor, subrayaron el privilegio de trasladar estas joyas artísticas a nuevos entornos para impulsar el desarrollo social.

La muestra reúne una veintena de obras de primer nivel, con el atractivo añadido de que algunas de las piezas del fondo gráfico original de Antonio Pérez se muestran al público por primera vez. El recorrido abarca diversas técnicas de experimentación del siglo XX y XXI, incluyendo serigrafía, litografía, aguafuerte y gofrado.
Los visitantes encontrarán firmas fundamentales del panorama nacional como Fernando Zóbel, Antoni Tàpies, Antonio Saura, Manolo Millares, Eusebio Sempere y Luis Gordillo. La conservadora jefe de la FAP, Mónica Muñoz, ha integrado también a artistas internacionales como Guillaume Corneille y Lucebert, pertenecientes al grupo europeo CoBrA, conocido por su libertad gestual y color. La propuesta se completa con obras vinculadas a la abstracción geométrica de José María Yturralde y trabajos de Rosa Torres o Joan Hernández Pijuan.
La descentralización del arte conquense
La llegada de estos fondos a una sede médica consolida la estrategia que la Fundación Antonio Pérez ha intensificado durante el último año: sacar su patrimonio de los muros tradicionales para integrarlo en el día a día de los ciudadanos. El archivo reciente de Liberal de Castilla muestra una tendencia clara de la institución por multiplicar sus colaboraciones y llevar exposiciones más allá de su sede principal en la capital o sus centros en Sigüenza y San Clemente.
Esta ocupación de espacios no convencionales, como el COM Cuenca, responde exactamente a la misma filosofía que motivó hace dos décadas la apertura del Museo de Obra Gráfica en la Mancha conquense. Aquel hito buscaba democratizar el arte contemporáneo llevándolo al entorno rural. Hoy, la evolución de ese proyecto permite que las donaciones recibidas durante estos veinte años sigan conquistando nuevos rincones en la provincia, demostrando que la obra gráfica mantiene intacta su función original: hacer que la cultura sea accesible para todos.

