lunes, 18 mayo 2026
Liberal de Castilla
  • Cuenca
    • Cuenca provincia
  • Guadalajara
    • Guadalajara provincia
  • Región
  • Actualidad
    • Breves
  • Sociedad
    • Breves
  • Cultura
    • Breves
  • Economía
    • Breves
  • Universidad
  • Tecnología
No Result
View All Result
  • Cuenca
    • Cuenca provincia
  • Guadalajara
    • Guadalajara provincia
  • Región
  • Actualidad
    • Breves
  • Sociedad
    • Breves
  • Cultura
    • Breves
  • Economía
    • Breves
  • Universidad
  • Tecnología
No Result
View All Result
Liberal de Castilla
No Result
View All Result
Inicio Opinión

El Día de la Tauromaquia en La Caprichosa

Liberal de Castilla Por Liberal de Castilla
domingo, 17 de mayo de 2026
en Opinión
Tiempo de lectura: 3 minutos
0 0
0
El Día de la Tauromaquia en La Caprichosa
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhastsappCompartir por correo

Hay imágenes que se quedan fijas para siempre, como aquella primera tarde de toros a la que mi padre me llevó en La Caprichosa de Talavera de la Reina. Fue la primera plaza que pisé en mi vida, y todavía ayer, cuando crucé la puerta del tendido 7, volvía a recordar aquella mano grande y callosa que me apretaba la mía para que no me asustara con el toro.

El Día de la Tauromaquia en La Caprichosa

El viaje a esa tarde, en realidad, comenzó mucho antes de pisar el albero. Empezó en un tren de media distancia que une Madrid con Sevilla, nueve horas de recorrido pausado que hace parada en Talavera de la Reina. Un trayecto donde se ven los campos pasar despacio por la ventanilla, las estaciones de tren que aún resisten, los andenes pequeños donde hoy sube un mochilero en lugar del mozo del petate y donde la señora que antes iba con la cesta ahora enciende su portátil. Toda una experiencia, un viaje a otro tiempo que me ha permitido también escribir este artículo: porque solo cuando se viaja despacio se entiende lo que significa, de verdad, llegar a una plaza como La Caprichosa.

El Día de la Tauromaquia en La Caprichosa

Tres toreros, tres territorios

El cartel reunía a tres figuras que dicen mucho de lo que es hoy el toreo. Alejandro Talavante, con raíces familiares en Espinoso del Rey, en plena comarca de La Jara. Tomás Rufo, talaverano de nacimiento y orgullo local desde que cuajó su primera tarde. Y Roca Rey, peruano, que recuerda que la fiesta es un hilo cultural que cruza el Atlántico.

Los tres lidiaron seis toros de Alcurrucén y los tres salieron a hombros, con una plaza en la que no cabía un alfiler y con la bonita estampa del campanario y la cúpula de la Basílica de Nuestra Señora del Prado como fondo. Hubo orejas, hubo emoción y hubo verdad. Talavante puso el arte, Roca Rey el valor y Rufo el oficio sereno de quien torea en casa. El acto se enmarcaba además en el 106 aniversario de la muerte de Joselito el Gallo en este mismo ruedo, homenajeado al mediodía como manda la tradición.

Lo que sostiene la tarde

Detrás de cada toro hay una finca, un mayoral, vaqueros, veterinarios, transportistas. Es, literalmente, fijar población en comarcas que pelean contra la despoblación. Y es también dehesa cuidada: donde hay toro bravo hay pastos vivos, encinas regeneradas y aves migratorias; donde la dehesa se abandona, llegan el matorral, la erosión y el fuego. Ayer me hablaban precisamente de la Ganadería de Alcaudete de la Jara, esa puerta a una comarca que llevo incorporada a mi forma de ser.

Hasta los antitaurinos miran a La Caprichosa

Y aquí está lo más significativo de la tarde del 16 de mayo: hasta a los antitaurinos les gusta La Caprichosa. Tanto, que un activista del Vegan Strike Group se lanzó al ruedo como espontáneo, con el cuerpo pintado, para llevar allí su reivindicación. Es paradójico, pero también revelador: incluso quienes se oponen a la fiesta saben que es aquí, en La Caprichosa, donde merece la pena estar para que se les escuche. Una plaza que llena, que reúne a Talavante, Rufo y Roca Rey, que congrega a aficionados de toda España y que, al mismo tiempo, sirve de altavoz a quienes la cuestionan, es una plaza viva, aunque solo celebre festejos en dos ocasiones al año y, siendo sincera, necesite un encalado interior. Y una tradición viva es la única que merece llamarse cultura.

Cuando los tres toreros salieron a hombros, no salía solo un trío triunfal. Salía un hilo común que une La Jara con Talavera, los Montes con Lima, al niño que participaba activamente en su primera corrida con el mayoral que lleva treinta años en la dehesa. La cultura taurina no es solo arte ni solo tradición: es economía, oficio, ecosistema, artesanía e identidad. Es una de las pocas actividades que todavía sostiene la vida donde la vida cuesta.

Desde el tendido de la memoria, seguiremos aplaudiendo.

Opinión de Yolanda Martínez Urbina

Tags: Opinión Cuenca
Liberal de Castilla

Liberal de Castilla

Próxima entrada
Paredes de Melo revitaliza su plaza con un nuevo parque infantil para fijar población rural

Paredes de Melo revitaliza su plaza con un nuevo parque infantil para fijar población rural

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Liberal de Castilla

Copyright © 2026 El Liberal de Castilla es una web de De Dvdes SL. Todos los derechos reservados. Correo: redaccion@liberaldecastilla.com

Te pueden interesar estas páginas

  • Contacto
  • Raíces del Liberal
  • A Gritos
  • Quienes somos

Puedes seguinos en....

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Result
View All Result
  • Cuenca
    • Cuenca provincia
  • Guadalajara
    • Guadalajara provincia
  • Región
  • Actualidad
    • Breves
  • Sociedad
    • Breves
  • Cultura
    • Breves
  • Economía
    • Breves
  • Universidad
  • Tecnología

Copyright © 2026 El Liberal de Castilla es una web de De Dvdes SL. Todos los derechos reservados. Correo: redaccion@liberaldecastilla.com