La localidad conquense de Mota del Cuervo acoge desde este miércoles el XV Foro Mundial de Cooperativas Vitivinícolas, consolidándose como epicentro internacional del sector. La sede elegida es la Cooperativa Nuestra Señora de Manjavacas, un espacio donde líderes de las principales zonas productoras mundiales debaten hasta el viernes sobre sostenibilidad, intercooperación y los desafíos del mercado. Durante la inauguración, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, reivindicó a Castilla-La Mancha como el mayor viñedo del mundo con cerca de 80.000 viticultores y 437.000 hectáreas que producen 23 millones de hectolitros anuales.

El encuentro subraya el peso del modelo cooperativo, responsable de más del 63% de la producción vitivinícola mundial, frente a un escaso 12% que se comercializa directamente al consumidor. A nivel regional, las 558 cooperativas castellanomanchegas representan un pilar económico esencial, suponiendo el 25% del PIB de toda la industria agroalimentaria y dinamizando un tercio de los municipios. En el ámbito comercial, la campaña actual arroja datos muy favorables tras venderse 1,8 millones de hectolitros de vino y mosto solo en marzo, lo que reduce las existencias en un 10% y sitúa el stock actual en 15,7 millones de hectolitros.
Modernización y freno a la despoblación
Esta proyección internacional del sector en Mota del Cuervo no es casual, sino el resultado directo de una estrategia de modernización estructural que el tejido agrario viene aplicando en los últimos años. Tal y como hemos analizado en el archivo histórico de Liberal de Castilla al cubrir las recientes campañas de vendimia y las resoluciones de ayudas autonómicas, la apuesta por la calidad y el embotellado se ha vuelto indispensable para garantizar la rentabilidad de las bodegas conquenses frente a las fluctuaciones del mercado. La propia Cooperativa Manjavacas ilustra esta transformación tras haber recibido 1,2 millones de euros procedentes de líneas como FOCAL y VINATÏ.
Esta inyección económica ha logrado movilizar una inversión total de 3,7 millones de euros en la comarca para impulsar el desarrollo tecnológico y la promoción en terceros países. Al conectar este esfuerzo inversor sostenido en el tiempo con el liderazgo mostrado hoy en el foro mundial, queda patente cómo el cooperativismo actúa como el principal salvavidas contra la despoblación en La Mancha conquense. Estas entidades no solo mantienen el medio rural vivo generando empleo estable, sino que dotan a los pueblos de la infraestructura necesaria para competir directamente en la economía global.

