El Índice de Precios al Consumo (IPC) en la provincia de Cuenca experimentó una leve moderación durante el mes de abril con una subida mensual del 0,4%, pero la fotografía interanual revela un escenario mucho más tenso. Los precios se han encarecido un 3,6% en los últimos doce meses, superando en dos décimas la media de Castilla-La Mancha y en cuatro décimas el registro nacional, una cifra que excede en más de un punto y medio lo que el mercado considera controlado.

La Confederación de Empresarios de Cuenca (CEOE CEPYME Cuenca) atribuye esta escalada a las consecuencias de las tensiones geopolíticas, señalando directamente el conflicto en Irán. El menor tamaño del tejido productivo conquense hace que la provincia sufra con mayor intensidad las crisis energéticas globales. El principal motor de esta inflación son los combustibles asociados al transporte, que registran una subida interanual del 6,4% y trasladan este sobrecoste a toda la cadena de distribución y venta de la provincia.
La situación genera una honda preocupación en la patronal por su efecto inmediato sobre el bolsillo de las familias y la supervivencia de los negocios locales. La organización advierte que esta asfixia inflacionista amenaza el consumo, obliga a las empresas a hacer malabares contables y abre la puerta a un posible encarecimiento de los créditos. Ante este panorama, el empresariado conquense exige paralizar nuevas subidas de costes laborales y reclama el diseño urgente de ayudas directas para proteger a las pequeñas empresas.
Radiografía del consumo provincial
La escalada de precios en los últimos 365 días afecta a la práctica totalidad de los sectores económicos en Cuenca, con las siguientes variaciones destacadas:
Los artículos de vestido y calzado lideran las subidas anuales con un 5%, impulsados en el último mes por el fin de las rebajas.
Los gastos energéticos asociados a la vivienda (electricidad, gas y agua) se encarecen un 4,5%.
Los productos y servicios de cuidado personal registran un incremento del 4%.
Los muebles y artículos para el hogar representan la única bajada en la provincia, abaratándose un 0,6%.
El impacto estructural en el comercio local
El archivo de Liberal de Castilla evidencia que esta advertencia de CEOE CEPYME Cuenca no responde a un pico aislado, sino a una vulnerabilidad histórica de la provincia. La revisión de las alertas emitidas por la patronal a lo largo del último año muestra una queja constante: la dispersión geográfica y la absoluta dependencia del transporte por carretera penalizan a las empresas conquenses cada vez que el mercado energético internacional sufre turbulencias.
La evolución del IPC demuestra que las pymes de Cuenca tienen un margen de maniobra mucho menor que las de otras provincias más industrializadas para absorber los sobrecostes sin subidas de precios. El dato acumulado del 2,1% entre enero y abril de este año confirma la tendencia estructural que este medio lleva documentando meses. Cada vez que el combustible se descontrola, la brecha inflacionista se ensancha, castigando a un tejido productivo local que sigue esperando medidas compensatorias que equilibren su desventaja territorial.

