La calle Dos de Mayo de Guadalajara ya luce su nueva imagen tras la finalización de unas obras que cambian por completo la fisonomía de esta arteria. La alcaldesa, Ana Guarinos, acompañada por el concejal de Infraestructuras, Santiago López Pomeda, ha presentado este miércoles los trabajos que dotan a la zona de 53 nuevas plazas de aparcamiento libre y un carril bici bidireccional. Esta intervención busca preparar el entorno para el impacto en la movilidad que supondrá la apertura del futuro campus universitario, el cual atraerá a unas 4.000 personas diariamente.
La actuación ha abarcado una superficie de casi 13.000 metros cuadrados y ha requerido una inversión que supera el medio millón de euros. Los fondos, cofinanciados por la Unión Europea a través del programa FEDER, se integran dentro del Plan Asfalto del actual equipo de Gobierno municipal. Además del nuevo asfaltado y los estacionamientos, se ha mejorado la accesibilidad peatonal y se han adecuado las paradas de autobús urbano.

Guarinos ha destacado que esta reforma era una urgencia para una vía que conecta la estación de tren, la terminal de autobuses y el recinto universitario, acabando con años de falta de mantenimiento en el firme y las aceras.
Conflicto abierto por la estación de autobuses
El lavado de cara de la calle Dos de Mayo contrasta con el estado de la estación de autobuses colindante. Durante la presentación, la alcaldesa ha denunciado la inacción del Gobierno regional respecto a la reforma integral de esta infraestructura. Según ha recordado, el proyecto fue presentado públicamente en 2023 por Emiliano García-Page y Alberto Rojo, pero actualmente ha desaparecido de los presupuestos autonómicos sin que la Junta haya dado explicaciones al Ayuntamiento.
Para intentar desencallar la situación, el Consistorio ha remitido dos nuevas cartas al presidente autonómico y al consejero del ramo. La propuesta municipal plantea además una solución adicional para el aparcamiento: aprovechar las instalaciones del actual Parque de Bomberos, una vez se consume su inminente traslado, para habilitar nuevas zonas de estacionamiento en esa misma parcela que es propiedad de la Junta de Comunidades.
La tensión del aparcamiento y el impacto de la ZBE
Las 53 nuevas plazas libres suponen un pequeño alivio en un momento de máxima sensibilidad vecinal por el aparcamiento regulado. Ante las recientes movilizaciones ciudadanas, Guarinos ha mostrado su respeto a las protestas, pero ha responsabilizado de la situación a la Ley estatal de 2021 que obliga a implantar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en ciudades de más de 50.000 habitantes.
La primera edil argumenta que esta normativa limita el acceso al casco histórico, trasladando una fuerte presión de vehículos a los barrios perimetrales. Para compensarlo, el Ayuntamiento ha diseñado un sistema mixto de estacionamientos libres, zonas para residentes y áreas de rotación. Sobre la entrada en vigor de la nueva regulación, prevista para el lunes 18 de mayo, la alcaldesa ha dejado la puerta abierta a posibles modificaciones, asegurando que están escuchando las peticiones de las comunidades de propietarios.
Evolución urbanística y hemeroteca local
El seguimiento realizado por liberaldecastilla.com durante el último año refleja cómo el eje de la calle Dos de Mayo concentra los mayores retos urbanísticos de Guadalajara. La transformación de esta zona no es un hecho aislado, sino la pieza central del complejo encaje de bolillos que supone integrar el nuevo campus de la Universidad de Alcalá en una trama urbana ya de por sí congestionada.
Históricamente, los residentes de este cuadrante han sufrido la progresiva pérdida de plazas de aparcamiento, un problema que alcanzó su punto álgido con la delimitación de la ZBE y las obras simultáneas en otras arterias como el Paseo de las Cruces. El archivo local muestra que la promesa de reformar la estación de autobuses se vendió en la antesala electoral de 2023 como el remate definitivo a la modernización del barrio.
Hoy, la apertura del nuevo asfaltado y los aparcamientos alivia parcialmente la presión vecinal. Sin embargo, la paralización de la terminal de autobuses y las dudas sobre la fecha final de encendido de los parquímetros demuestran que la movilidad en el principal polo educativo de la ciudad sigue siendo una asignatura pendiente que trasciende lo puramente municipal.

