El Gobierno de España ha aprobado una nueva inyección económica destinada a revitalizar el mercado laboral en el entorno rural de Castilla-La Mancha. Durante este 2026, las provincias de Cuenca y Guadalajara sumarán un total de 306 contrataciones en el sector agrario gracias a la ratificación del Plan Especial de Empleo en Zonas Rurales.
La Comisión Regional de Seguimiento, encabezada por el delegado del Gobierno, José Pablo Sabrido, ha dado luz verde a estas ayudas diseñadas para paliar el desempleo en los municipios.

Impacto en municipios conquenses
En la provincia de Cuenca, un total de 46 ayuntamientos se beneficiarán directamente de este plan tras haber presentado 71 proyectos locales. Esta movilización administrativa se traduce en una asignación de 1.740.750,48 euros procedentes de las arcas estatales, lo que permitirá formalizar 294 contratos de trabajo.
Inversión en Guadalajara
Por su parte, la provincia de Guadalajara experimentará un impacto más reducido pero igualmente focalizado en las necesidades de sus pequeños núcleos de población. Un total de 11 consistorios han tramitado 11 proyectos específicos que recibirán 23.683,68 euros, garantizando la contratación de 12 personas para labores en el sector.
Condiciones de contratación
Una de las principales ventajas de este plan de empleo rural, orientado en su mayor parte a realizar mejoras medioambientales y acondicionar el viario de las localidades, es su modelo de financiación. El Estado asume el 100% de los costes laborales, cubriendo tanto el Salario Mínimo Interprofesional de los trabajadores como las correspondientes cuotas a la Seguridad Social. Los ayuntamientos no tienen que aportar fondos propios para ejecutar las contrataciones.
A nivel autonómico, el programa despliega 12,15 millones de euros para alcanzar los 2.074 contratos. Sabrido ha destacado el efecto directo de estas políticas en la caída del paro agrícola regional, que ha descendido un 62,56% desde 2018 hasta situarse en el 4% del total. Paralelamente, el Ejecutivo central transferirá a Castilla-La Mancha más de 35 millones de euros para la ejecución directa de otras políticas de empleo, duplicando la cifra de hace ocho años.
Evolución del empleo rural
Repasando la hemeroteca de Liberal de Castilla sobre la gestión del empleo en los municipios durante el último año, se evidencia cómo este plan estatal se ha consolidado como un salvavidas administrativo para los pueblos. Mientras que otros planes de empleo autonómicos han generado debate local por la exigencia de cofinanciación municipal, el Plan Especial en Zonas Rurales mantiene una alta demanda al liberar a las arcas locales de cualquier carga salarial.
La evolución de los datos desde 2018 refleja un cambio de ciclo en el campo castellanomanchego. La bolsa de desempleados agrarios ha pasado de más de 12.500 personas a apenas 4.692 en la actualidad. Esta drástica reducción ayuda a entender por qué provincias con una estructura agrícola menos estacional o mayor despoblación, como Guadalajara, presentan un volumen de solicitudes tan acotado frente a otras zonas de la región. El plan ya no funciona solo como un rescate masivo frente al paro, sino como una herramienta quirúrgica que permite a los pequeños ayuntamientos mantener sus calles y entornos naturales con un coste cero para el municipio.

