El Ayuntamiento de Cuenca y Cruz Roja han puesto en marcha una nueva edición del Programa de Envejecimiento Activo, una iniciativa que busca mejorar la calidad de vida de los vecinos mayores de 60 años. Hasta el mes de octubre, un centenar de participantes disfrutarán de unas 60 actividades diseñadas para fomentar su autonomía personal y mantener hábitos saludables. El proyecto cuenta con una inversión municipal de 15.000 euros y la gestión directa de los profesionales y voluntarios de la entidad humanitaria.

La programación de este año incluye talleres de memoria y bienestar emocional, salidas senderistas, visitas guiadas y diferentes charlas divulgativas. Una de estas sesiones, centrada en el autocuidado y la gestión emocional, se ha celebrado en la Biblioteca Pública del Estado ‘Fermín Caballero’. La actividad ha sido impartida por la técnica Lidia Sánchez Martínez y la voluntaria Elena Contreras.
Durante su visita a este taller, el alcalde Darío Dolz, acompañado por la concejala de Servicios Sociales, Estela Soliva, ha destacado que esta iniciativa es una prioridad para el equipo de Gobierno. El regidor ha subrayado la importancia de promover el dinamismo de los mayores conquenses para que sigan aportando vitalidad a la ciudad. Por su parte, el vicepresidente provincial de Cruz Roja, Pedro Roca, ha recordado que mantener un nivel óptimo de actividad durante la vejez resulta fundamental para garantizar la salud física y el equilibrio emocional de los asistentes.
Trayectoria del envejecimiento activo
Al revisar el archivo reciente de liberaldecastilla.com, se observa cómo las políticas de bienestar para la tercera edad en la capital conquense han consolidado su alianza con entidades del tercer sector durante el último año. Las ediciones anteriores de este mismo programa ya sentaron las bases de una colaboración estable entre el consistorio y Cruz Roja, demostrando que la externalización de estas actividades aumenta la participación vecinal. Esta evolución muestra un cambio de tendencia claro en las políticas sociales locales: se ha pasado de ofrecer actividades aisladas de ocio a estructurar un calendario continuo de ocho meses que prioriza la salud mental, el autocuidado y el acompañamiento frente a la soledad no deseada.

