La iniciativa ‘Elige Cuenca’ organiza este próximo domingo, 17 de mayo, una nueva edición de su Ruta Gastro Turística por el Valle de Altomira. Por un precio de 28 euros, que incluye un descuento del cincuenta por ciento, los visitantes podrán recorrer varios municipios de la Alcarria conquense combinando el patrimonio histórico con degustaciones de productos locales. Esta propuesta nace de la colaboración entre la Asociación Provincial de Productores Agroalimentarios de Cuenca (APPAC), la marca de calidad ‘Donde Nacen Los Sabores’, CEOE CEPYME Cuenca y la Diputación Provincial.

Itinerario por la Alcarria
El recorrido tiene una duración aproximada de cinco horas y requiere inscripción previa a través del correo electrónico reservas@cuenqueando.com. Para realizar la actividad, la organización recomienda llevar calzado cómodo para completar las diferentes fases de la jornada:
Comienza a las 8:45 horas en el parking de La Cava de Garcinarro con un paseo guiado de dos kilómetros por el yacimiento arqueológico, el cual alberga un santuario celtibérico de cazoletas y una necrópolis visigoda.
Continúa a las 10:15 horas en Mazarulleque para degustar dulces tradicionales, como aguardentaos y perrunillas, en Artesanas.
Sigue en el mismo municipio con una cata de tres vinos ecológicos y un aperitivo en la bodega cueva de Vinos Altomira.
Finaliza sobre las 12:45 horas en Vellisca con una visita a Olivares de Altomira para realizar una cata comentada de aceite de oliva virgen extra sobre pan de pueblo.
Impulso a los productores locales
Durante el último año, el archivo de Liberal de Castilla refleja la intensa actividad de la marca ‘Donde Nacen Los Sabores’ para posicionar la despensa conquense como un motor económico frente al reto demográfico. Las rutas impulsadas por APPAC y la patronal conquense han evolucionado progresivamente, pasando de ferias estáticas a experiencias inmersivas que vertebran las distintas comarcas de la provincia.
Esta nueva cita en el Valle de Altomira consolida la estrategia actual de la Diputación de vincular los recursos arqueológicos recuperados con el tejido de pequeñas empresas agroalimentarias. Mediante este formato, las instituciones buscan que el visitante entienda el contexto geográfico y el esfuerzo que sostiene a las almazaras y obradores de la Alcarria, generando un turismo que va más allá de la simple compra del producto.

