El municipio de Arcas ha dado el pistoletazo de salida a la segunda edición de la Copa de Boleo de la Diputación de Cuenca este pasado 26 de abril. La cita reunió a lanzadores de diferentes puntos de la provincia para disputar los primeros puntos del circuito en una jornada marcada por la alta participación, la rivalidad sana y el ambiente festivo.

En el plano deportivo, la categoría absoluta tuvo un claro color: el de Barchín del Hoyo. Víctor Santiago se alzó con la victoria gracias a unos lanzamientos que combinaron enorme potencia y precisión desde el primer compás. El podio lo completó su paisano Iván Martínez en segunda posición, confirmando el excelente momento que vive esta disciplina en su localidad, mientras que la experiencia otorgó el tercer puesto a Rafa Cuartero, representante de Quintanar del Rey.
El cuadro femenino mantuvo la emoción hasta las últimas tiradas. La seguridad y constancia de Carmen Haro dieron el triunfo a Las Pedroñeras. Tras ella, Ana Escribano (Quintanar del Rey) y Silvia Santiago (Barchín del Hoyo) ocuparon el segundo y tercer cajón respectivamente tras un desempeño muy combativo. Al margen de los trofeos, la jugadora local Sara Recuenco protagonizó uno de los momentos más especiales en Arcas. La joven se llevó el reconocimiento del público gracias a la elegancia de su técnica, demostrando por qué es una de las figuras más admiradas del circuito actual.
Por su parte, el saber estar en la pista dictó sentencia en la categoría de veteranos, dejando una clasificación muy repartida por la geografía conquense. Felipe Santiago llevó el triunfo a Valverde del Júcar, superando al siempre competitivo Francisco Martínez (Quintanar del Rey) y a José María Pérez (Las Pedroñeras). La competición no se detiene y la próxima parada del torneo está fijada para el 10 de mayo a las 9:30 horas, precisamente en Las Pedroñeras.
La consolidación de esta II Copa de Boleo ratifica la tendencia que venimos documentando en el archivo de Liberal de Castilla durante el último año. El esfuerzo institucional de la Diputación de Cuenca por estructurar los juegos populares en circuitos competitivos propios ha frenado la pérdida de estas tradiciones rurales. Si la primera edición sirvió para sentar las bases y organizar a los jugadores, este exitoso arranque en Arcas demuestra un relevo generacional real. La irrupción y consolidación de figuras jóvenes evidencia que el boleo ha dejado de ser únicamente un recuerdo nostálgico para establecerse como una práctica deportiva viva y con futuro en nuestros pueblos.

