El Ayuntamiento de Cabanillas del Campo ha confirmado que las negociaciones entre la plantilla y el Grupo Raga, empresa concesionaria de la limpieza viaria y el mantenimiento de jardines, han fracasado tras expirar el plazo en la noche del jueves 30 de abril. De este modo, se mantiene la huelga indefinida que comenzará a las 0:00 horas de este viernes 1 de mayo, coincidiendo de lleno con la celebración de las Fiestas del Cristo de la Expiración.
Para tratar de minimizar el impacto durante las jornadas festivas, el consistorio ha decretado unos servicios mínimos obligatorios. Estos se han fijado en un 75% para el entorno del Recinto Ferial, un 50% en el resto de las calles del municipio y un 20% para las labores de jardinería, con el objetivo de garantizar las condiciones de salubridad mientras duren los paros.

El Ayuntamiento ha estado mediando en este conflicto de carácter estrictamente salarial y laboral entre la mercantil y sus trabajadores, llegando a poner sobre la mesa un incremento del 20% en el contrato de Limpieza Viaria. Esta medida supondría una inyección de 500.000 euros durante los próximos dos años. No obstante, el consistorio ha lanzado un ultimátum: si no hay un acuerdo antes de las 18:00 horas del viernes, retirará esta oferta de incremento presupuestario. Mientras tanto, se ha pedido la máxima colaboración y civismo a los vecinos para mantener la pulcritud en las zonas más concurridas de la localidad.
El detonante: un servicio ya cuestionado semanas atrás
Este estallido laboral no es un hecho aislado en la relación entre el municipio y la concesionaria. La huelga llega en un momento de alta tensión institucional, ya que hace apenas una semana, el pasado 22 de abril, el Ayuntamiento de Cabanillas tuvo que emitir una «orden singular de instrucción» contra el propio Grupo Raga. En aquel momento, el consistorio apremió a la empresa a eliminar de forma inmediata las malas hierbas acumuladas en alcorques, aceras y pavimentos tras constatar en un informe técnico que no se estaban cumpliendo los estándares de limpieza del contrato.
De hecho, el alcalde había exigido que este problema estuviera completamente resuelto antes del 5 de mayo. La convocatoria de huelga actual no solo paraliza esas labores de corrección que exigía el Ayuntamiento, sino que agrava el déficit de limpieza denunciado previamente, demostrando que la crisis del servicio en Cabanillas del Campo venía gestándose más allá de las actuales reivindicaciones salariales de la plantilla.

