El gobierno de Ana Guarinos, de PP y la ultraderecha de Vox, ha dado hoy ‘un portazo’ a la participación ciudadana, que es garante de democracia, al rechazar la moción del Grupo Municipal Socialista; además, con el voto de calidad de la alcaldesa, en la que instaba a Guarinos a que constituya, en el plazo máximo de tres meses, todos los órganos de participación pendientes; así como que se garantice una convocatoria regular de consejos sectoriales y de barrio, entre otros acuerdos.
El concejal socialista en el Ayuntamiento, Ignacio de la Iglesia, que ha defendido la moción, ha mostrado su preocupación porque si “después de tres años de mandato, con consejos sectoriales sin constituir, ni convocar; y por sorpresa, hoy, se nombran los representantes del Consejo Sectorial de Accesibilidad, correspondientes a los grupos municipales y las asociaciones, que ya se habían propuesto hace dos años, mucho nos tememos que los consejos que restan ya no van a ver la luz en lo que queda de legislatura”.

Durante su intervención, el concejal socialista ha criticado que para el gobierno del PP y Vox, los órganos de participación ciudadana, como pueden ser los consejos de barrio y los consejos sectoriales, “sean ejercicios de nostalgia cuando muchos de ellos son reglamentos que se remontan a la época del PP de Antonio Román y Ana Guarinos”.
Algunos de estos consejos que o no se han convocado, o no con la regularidad necesaria son: Cultura, Diversidad, Medio Ambiente; Seguridad o Convivencia.
En referencia a ellos, el concejal socialista ha evidencia que esta paralización de los órganos de participación tiene que ver con las “diferencias evidentes en estas materias con los socios y socias de la ultraderecha de Vox”, recordando que la responsable última es Guarinos.
La moción socialista instaba a Guarinos a que constituya, en el plazo máximo de tres meses, todos los órganos pendientes; que se garantice una convocatoria regular de consejos sectoriales y de barrio; que se publique un calendario anual para que asociaciones y colectivos puedan organizarse; que exista un informe semestral de seguimiento; y que las propuestas ciudadanas tengan una respuesta real por parte del Ayuntamiento; pero ha sido rechazada.

