El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado, “a ultranza” y “por justicia”, un nuevo modelo de financiación autonómica para garantizar la “sostenibilidad del sistema sanitario”, al tiempo que ha advertido de la necesidad de alcanzar un gran pacto de Estado “por el gasto farmacéutico” que “no puede tardar mucho tiempo” para afrontar “el gran desafío” del sostenimiento de este servicio público en toda España.
“El 80 por ciento del pacto de financiación autonómica es sanidad” y “la sanidad ha estado siempre relativamente blindada” pero “tiene desafíos”, ha reiterado tras firmar, con las organizaciones sindicales presentes en la mesa sectorial, el pacto por el que se establecen las bases para la reactivación de la carrera profesional en el ámbito del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, un acuerdo alcanzado “con mucho tesón, mucha paciencia y mucha persuasión” y que mejorará las condiciones del personal sanitario de la Comunidad Autónoma, que “es el pilar sobre el que descansa la eficiencia del sistema”, ha recalcado.

Así se ha oficializado la restauración de una carrera profesional suprimida por el anterior Gobierno de la Comunidad Autónoma, en una etapa en la que “fuimos los que más sufrimos los recortes en materia sanitaria de toda España”, aunque “no solo hubo recortes en sanidad, también encabezamos el ranking de recortes en educación, en dependencia, en todas las infraestructuras públicas”, ha recordado el presidente regional. “Cuesta mucho construir y es facilísimo destrozar”, ha proseguido, y “se destrozó en 24 horas”.
En este punto, García-Page ha comparado aquella coyuntura con la actual, en la que “lideramos la inversión sanitaria por habitante” con “un sistema que está en un momento excepcional” que invierte como ningún otro territorio en Atención Primaria, un servicio que hay que “llevar a cada rincón” del territorio.
Asimismo, ha señalado que Castilla-La Mancha “encabeza con mucha diferencia, en toda España, la sanidad pública que representa el 98 por ciento”, por lo que ha reconocido que “me molesta mucho cuando se compara con Madrid y Cataluña que tienen más de la mitad sanidad privada” y cuyos usuarios “le aprietan a su aseguradora”.
Por todo ello, el jefe del Ejecutivo castellanomanchego ha incidido en que “tenemos uno de los mejores sistemas sanitarios del planeta en condiciones de rentabilidad”, por lo que ha comprometido su esfuerzo para que los servicios públicos “estén blindados” y que “el trabajo sea humano” puesto que “yo sí creo que una parte sustancial de la curación de la gente depende del trato de las personas”, ha aseverado ante “el reto inmenso” de la llegada de la inteligencia artificial “que será el gran reto para la función pública en las próximas décadas”.
Una “carrera de recuperación”, también en infraestructuras hidráulicas
En su intervención, esta mañana en el Palacio de Fuensalida, Emiliano García-Page ha subrayado que “todo mi Gobierno ha sido una carrera de recuperación y de satisfacción de muchas demandas que han surgido con el tiempo”.
A este respecto, ha anunciado el inicio inminente de “las obras de la Tubería Manchega para el Campo de Calatrava”, en alusión a otra “infraestructura que también se destrozó y que ha costado mucho reponer” y que permitirá que “más de 150.000 personas que puedan beber”.
En este acto, el presidente autonómico ha estado acompañado por el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, con quien ha suscrito un acuerdo que también han rubricado el director gerente del SESCAM, Alberto Jara; el secretario de Sanidad de UGT, Fernando José Peiró; el presidente del CESM, Jorge Curiel; la presidenta autonómica de CSIF Sanidad, Ana Isabel Fernández; la secretaria autonómica de USAE, María José Soria; secretario general autonómico de SATSE, Juan Francisco Ruiz; entre otras autoridades y representantes sindicales.

