La Unidad Militar de Emergencias celebrará del 20 al 24 de abril las jornadas conjuntas “BIC 2026” en Sigüenza y su entorno, con prácticas orientadas a mejorar la respuesta ante emergencias que puedan dañar Bienes de Interés Cultural, como terremotos o inundaciones. Los escenarios elegidos son la Catedral de Santa María, la puerta y el patio del Ayuntamiento, la Puerta del Toril y el Castillo de Guijosa, todos ellos espacios del entorno seguntino en los que la UME pondrá a prueba procedimientos y capacidades de intervención.
En estas maniobras participará personal de todos los Batallones de Intervención en Emergencias de la UME repartidos por España, además de efectivos del Ejército de Tierra y apoyos del Regimiento de Apoyo e Intervención en Emergencias. El objetivo es unificar procedimientos, desarrollar nuevas capacidades y reforzar la instrucción en actuaciones complejas sobre patrimonio histórico, incluidas operaciones en altura y en estructuras de especial dificultad, siempre en coordinación con las autoridades civiles y con la seguridad del personal y de los bienes patrimoniales como prioridad.
Contexto local
La nota sitúa estas jornadas en la comarca seguntina precisamente por su riqueza patrimonial, que ofrece escenarios reales y exigentes para el adiestramiento de la UME en una provincia donde el patrimonio monumental tiene un peso evidente en la vida cultural y turística. En este caso, el interés informativo local está en que Sigüenza no solo acoge una actividad militar de preparación, sino que se convierte en un laboratorio operativo para ensayar cómo proteger algunos de sus espacios más reconocibles ante una emergencia grave.
Archivo reciente
En el archivo de Liberal de Castilla aparece una conexión clara del último año: en mayo de 2025 este medio informó de otro ejercicio de la UME en Guadalajara, entonces centrado en la lucha contra incendios forestales. Esa referencia permite leer la cita de Sigüenza como un paso más en la presencia recurrente de la unidad en la provincia, aunque ahora el eje no sea el fuego, sino la defensa del patrimonio histórico-artístico frente a catástrofes.
Evolución
La evolución es relevante porque muestra una ampliación del tipo de escenarios en los que la UME se entrena en Guadalajara: de emergencias naturales como los incendios a intervenciones especializadas sobre Bienes de Interés Cultural. Para el lector de la provincia, esa continuidad añade valor informativo: no se trata solo de unas jornadas puntuales en Sigüenza, sino de una estrategia de preparación más diversa en un territorio que vuelve a ganar peso como espacio de adiestramiento para emergencias complejas.


