El Ayuntamiento de Cuenca ha finalizado el informe técnico que avala la declaración de la ciudad como Zona de Mercado Residencial Tensionado. El documento de 65 páginas confirma que el municipio cumple con los requisitos de la Ley 12/2023 de Vivienda, al constatar que los precios de compra y alquiler han experimentado en los últimos cinco años un crecimiento acumulado superior en tres puntos al IPC de Castilla-La Mancha, situado en el 24,2%. Sin embargo, el estudio técnico concluye que no se cumple el otro supuesto legal: el del esfuerzo económico. En ninguna sección censal de la ciudad las familias destinan más del 30% de su renta media al pago de la hipoteca o alquiler junto a los suministros básicos, aunque el informe alerta sobre «zonas de riesgo potencial» donde la carga ya ronda el 20% de los ingresos.

El alquiler asfixia al centro y la compraventa a la periferia
El diagnóstico municipal traza una radiografía precisa que divide geográficamente la problemática inmobiliaria de la capital. En el mercado del arrendamiento, las mayores subidas de precio castigan a las áreas céntricas, destacando especialmente el Casco Histórico, el entorno de la calle Colón, Buenavista-Fuensanta y la zona de Princesa Zaida, esta última fuertemente tensionada por concentrar la mayoría de los pisos demandados por estudiantes. Por el contrario, la inflación en la compraventa de vivienda golpea con mayor dureza a los barrios periféricos. El Distrito 4 al completo ha visto disparar sus precios de adquisición por encima de la media autonómica, un fenómeno que el estudio municipal vincula directamente a las obras de nueva construcción y al mejor estado de conservación de sus inmuebles.
La confirmación técnica de una crisis estructural
Las conclusiones de este informe vienen a dar soporte estadístico a una realidad que lleva tiempo en el centro del debate político y social de la capital. La elaboración de esta auditoría inmobiliaria responde a las persistentes demandas de Cuenca en Marcha, que a principios de 2024 la convirtió en una de sus exigencias clave para facilitar los presupuestos locales, denunciando que el crecimiento de los alquileres quintuplicaba la inflación general. Esta radiografía de precios elevados converge con el momento de efervescencia que atraviesa el sector a nivel provincial; arrastrado por la falta de obra nueva y dependiendo casi al 100% de la vivienda usada, el mercado inmobiliario conquense firmó recientemente su mejor arranque de ejercicio desde 2012 y cerró 2025 rompiendo la barrera de las 2.000 operaciones anuales.

